Introducción
⌅El
Sector Forestal cubano evidencia una marcada vulnerabilidad ante los
impactos del cambio climático, la cual se manifiesta en amenazas como el
aumento del nivel del mar para los bosques costeros y el incremento de
la temperatura ambiental para los bosques de montaña (A. F. Álvarez, 2017Álvarez, A. F. (2017). Impactos y adaptación al cambio climático en el Sector Forestal Cubano: Sexta aproximación. Inst. Inv. Agro-Forestales, Grupo Empresarial Agroforestal.
).
La
baja disponibilidad de agua para los árboles constituye un impacto que
no se había reconocido en Cuba hasta ese momento, denominado Muerte
Regresiva (Climática) o MRC para diferenciarla de la causada por
patógenos; Allen (2009)Allen, C. D. (2009). Muerte regresiva del bosque inducida por el clima: ¿un fenómeno mundial en aumento? Unasylva, 60(231/232), 43-49.
ofrece una detallada explicación de la forma en que este impacto
ocurre. La existencia de este fenómeno representaba un riesgo
desconocido para los ecosistemas forestales del país.
La falta de información sobre su ocurrencia en el país podía estar condicionada por dos razones principales. Era posible que el evento no se hubiera manifestado con anterioridad o que, debido al desconocimiento generalizado, se hubiera atribuido a causas no climáticas cuando ocurría. Estas razones motivaron al Instituto de Investigaciones Agro-Forestales a dar comienzo a una línea de investigación dedicada específicamente a este tema.
Una primera aproximación al tema
identificó, entre los 169 municipios del país, a seis que presentaban
una combinación de lluvia anual media y temperatura media anual que los
hacía más propensos a sufrir eventos de MRC (Álvarez & Mercadet, 2011Álvarez, A., & Mercadet, A. (2011). Muerte regresiva del bosque: Principales riesgos para Cuba. En Impactos y adaptación al cambio climático en el Sector Forestal Cubano: Sexta aproximación (pp. 140-152). Inst. Inv. Agro-Forestales.
; Álvarez, 2017Álvarez, A. F. (2017). Impactos y adaptación al cambio climático en el Sector Forestal Cubano: Sexta aproximación. Inst. Inv. Agro-Forestales, Grupo Empresarial Agroforestal.
).
Dicha aproximación también incorporó un análisis sobre cómo la
composición forestal, el comportamiento futuro del clima según los
escenarios de la época y las plagas reportadas podían incrementar la
vulnerabilidad existente.
Una segunda aproximación de lo realizado hasta 2017 se inició a partir de 2024 con el objetivo de establecer un método de alerta temprana sobre el riesgo de MRC a nivel municipal. Para el desarrollo de este método, se consideró un requisito fundamental definir de manera precisa el nivel de riesgo actual que presenta cada municipio. El resultado de esta evaluación constituye el contenido central del presente trabajo.
Materiales y Métodos
⌅La Muerte Regresiva (Climática) o MRC es un impacto que depende de dos factores principales. El primer factor es la disponibilidad de agua durante un periodo específico, la cual se establece a partir del acumulado de lluvias y que equivale al nivel de peligro para el bosque. El segundo factor lo constituyen los requerimientos hídricos propios de cada especie o formación natural, los cuales se definen a partir de la densidad básica de su madera y de sus ritmos de crecimiento, lo que determina el nivel de vulnerabilidad inherente del bosque.
Para
realizar la evaluación de cada municipio fue empleado el método de
Peligro-Vulnerabilidad y Riesgo (PVR), donde para el cálculo del peligro
correspondiente a cada municipio, se seleccionó el periodo de diciembre
a abril debido a que históricamente presenta los menores niveles de
lluvia en el país. El análisis utilizó dos series de datos: los informes
mensuales publicados por el Instituto de Recursos Hidráulicos, que
abarcan desde 1970 hasta 2010 (INRH, 2010INRH. (2010). Boletines Hidrológicos. Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos. http://www.hidro.cu/boletines12.htm
), y la información proporcionada por el Centro del Clima del Instituto de Meteorología para el periodo 1991-2020 (Martínez Álvarez, 2024Martínez Álvarez, M. (2024). Registro municipal de lluvia mensual. Periodo 1991-2020. [Base de datos en formato digital]. Centro del Clima, Instituto de Meteorología.
). En cada caso, se calculó el acumulado de lluvia registrado para ese periodo en cada municipio.
La vulnerabilidad de una especie o formación natural ante la MRC depende de sus requerimientos de agua para diversas funciones, entre las que el crecimiento destaca de forma particular. El proceso de crecimiento se inicia con un intenso ingreso de agua a las células para facilitar el aumento de su volumen, una fase que precede al comienzo de la multiplicación celular o mitosis. El agua es captada desde los espacios intercelulares, por lo que la densidad básica de la madera emerge como un factor de gran importancia, ya que esta aumenta en proporción directa con la cantidad de materia seca por unidad de volumen, lo que a su vez reduce el espacio disponible entre las células.
Con el propósito de establecer la vulnerabilidad de los bosques, se organizaron tres grupos con valores de vulnerabilidad creciente. La clasificación se presenta a continuación.
Para los bosques artificiales:
- Grupo 1. Vulnerabilidad menor. Bosques de Maderas Duras y Lento Crecimiento (con densidad básica de la madera superior a 600 kg/m3 y crecimiento anual en altura inferior a 80 cm), con la más baja demenda de agua;
- Grupo 2. Vulnerabilidad media. Bosques de Maderas Duras y Rápido Crecimiento (con densidad básica de la madera superior a 600 kg/m3 y crecimiento anual en altura igual o superior a 80 cm) con una alta demanda de agua;
- Grupo 3. Vulnerabildad alta. Bosques de Maderas Blandas (con densidad básica de la madera igual o menor a 600 kg/m3).
- Para los bosques naturales:
- Grupo 1. Vulnerabilidad menor. Formaciones Charrascal, Cuabal, Manigua costera, Uveral, Xerófito de mogote y Xerófito típico.
- Grupo 2. Vulnerabilidad media. Formaciones Encinar, Manglar, Pinar, Semicaducifolio de mal drenaje, Semicaducifolio sobre suelo ácido y Semicaducifolio sobre suelo caliz.
- Grupo 3. Vulnerabilidad alta. Formaciones Pluvisilva, Pluvisilva de montaña, Bosque Fresco, Bosque Nublado.
La
superficie existente por formación y especie se determinó a partir de
la Dinámica Forestal 2021. Este documento fue confeccionado por la
Dirección Forestal, Flora y Fauna Silvestres del Ministerio de la
Agricultura (DFFFS, 2022DFFFS. (2022). Dinámica del Patrimonio Forestal: Año 2021 [Base de datos en formato digital]. Dirección Forestal de Flora y Fauna Silvestre. MINAG.
). La información se obtuvo desglosada por municipios para garantizar la precisión del análisis.
Dado que la existencia de superficie por especie y formación natural varía en cada municipio, se requirió un método específico para establecer la vulnerabilidad. Por lo tanto, se calculó un promedio ponderado que consideró la superficie correspondiente a cada especie y formación. Este enfoque permitió integrar la distribución heterogénea de los recursos forestales.
Para los bosques artificiales, el procedimiento de cálculo se desarrolló en tres etapas consecutivas. Primero, se determinó el valor relativo de cada grupo con respecto a la superficie total de bosque. Luego, este valor relativo se multiplicó por el coeficiente de vulnerabilidad asignado a cada grupo. Finalmente, la suma de estos productos estableció el nivel de vulnerabilidad de este tipo de bosque en el municipio.
Los coeficientes de vulnerabilidad aplicados fueron 1 para los Bosques de Maderas Duras y Lento Crecimiento, 2 para los Bosques de Maderas Duras y Rápido Crecimiento, y 3 para los Bosques de Maderas Blandas. Esta asignación refleja la susceptibilidad diferencial de cada grupo a la Muerte Regresiva Climática.
La vulnerabilidad de los bosques naturales en el municipio se obtuvo mediante una metodología paralela. Se siguió el mismo procedimiento de cálculo aplicado a los bosques artificiales, pero se ejecutó por formación forestal natural. Esta adaptación respeta las particularidades en la composición y estructura de los bosques nativos.
El cálculo de la vulnerabilidad municipal global integró los resultados previos. Para ello, se empleó el mismo método de promedio ponderado. Este cálculo utilizó las superficies de cada tipo de bosque, artificial y natural, junto con los niveles de vulnerabilidad previamente calculados para cada uno de ellos.
La evaluación del riesgo de Muerte Regresiva Climática para cada municipio combinó dos variables clave. Estas variables fueron el acumulado de lluvia del periodo diciembre-abril y la vulnerabilidad previamente establecida para los bosques existentes en el municipio. La tabla 1 muestra la matriz o criterio específico que se aplicó para esta combinación.
| Situación | Peligro (Lluvia) | Vulnerabilidad (Comp. Bosque) | Riesgo | |
|---|---|---|---|---|
| Lluvia (0-800 mm) | Vulnerabilidad (0,00-3,00) | |||
| ≥ 200 mm | < 2,00 | Bajo | Baja | Bajo |
| ≥ 200 mm | ≥ 2,00 | Bajo | Alta | Moderado |
| < 200 mm | < 2,00 | Alto | Baja | Alto |
| < 200 mm | ≥ 2,00 | Alt9o | Alta | Extremo |
El
límite de 200 mm de lluvia en cinco meses se adoptó como un umbral
crítico para el análisis. Esta cifra representa el 15 % del acumulado
promedio anual de lluvia a nivel nacional, el cual es de 1.368,5 mm.
Este mismo porcentaje se mantiene consistente en las tres regiones del
país: la occidental con 1.377,8 mm, la central con 1.331,2 mm y la
oriental con 1.259,5 mm (Planos & Martínez, 2024Planos, E. O., & Martínez, Y. (2024). Lluvia anual y estacional en Cuba. Influencia de índices climáticos. Revista Cubana de Meteorología, 30(4), 1-12.
).
Resultados y Discusión
⌅Los datos de composición de bosques por municipio corresponden al mismo año (2021) para ambas series de lluvia, permiten afirmar que los cambios en la cantidad de municipios por niveles de riesgo se debieron a la variación en los acumulados de lluvia del periodo diciembre-abril. En términos generales, estos cambios redujeron los niveles de riesgo. Con respecto a la serie 1970-2010, la serie 1990-2020 mostró un aumento en la cantidad de municipios clasificados en niveles de riesgo más bajos, tal como se representa en las figuras 1 y 2.
La situación específica por municipios confirma esta tendencia general. Se observó que nueve municipios pasaron a niveles de riesgo más bajos. Paralelamente, la cantidad de municipios en los niveles de riesgo más altos disminuyó también en nueve, según se detalla en la tabla 2.
| Nivel de Riesgo | Cantidad de municipios | |
|---|---|---|
| 1970-2010 | 1990-2020 | |
| Bajo | 26 | 28 |
| Moderado | 108 | 115 |
| Alto | 6 | 4 |
| Extremo | 28 | 21 |
| TOTAL | 168 | 168 |
Los municipios con riesgo extremo para ambas series de lluvia, los cuales se definen por acumulados inferiores a 200 mm y una vulnerabilidad mayor o igual a 2,00, se muestran ordenados de mayor a menor en la tabla 3. Dicha tabla evidencia que Majibacoa, en la provincia de Las Tunas, se ratifica para ambas series como el municipio de mayor riesgo extremo ante la MRC en el país.
Entre los diez municipios con el nivel de riesgo extremo más alto, cinco son coincidentes en ambas series: Majibacoa, Jobabo y Las Tunas en esa misma provincia; La Sierpe en Sancti Spíritus; y Venezuela en Ciego de Ávila. La reducción en el número total de municipios con riesgo extremo entre una serie y otra se atribuye al incremento de 10 mm en el acumulado de lluvia, dado que los valores promedio de vulnerabilidad permanecen iguales para ambas.
| Serie de lluvia 1970-2010 | Serie de lluvia 1990-2020 | |||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Provincia | Municipio | P | V | R | Provincia | Municipio | P | V | R | |
| Las Tunas | Majibacoa | 126 | 2,22 | 1 | Las Tunas | Majibacoa | 168,8 | 2,22 | 1 | |
| Granma | Cauto Cristo | 132 | 2,07 | 2 | Las Tunas | Jobabo | 178,0 | 2,07 | 2 | |
| Granma | Bayamo | 137 | 2,22 | 3 | Ciego Avila | Ciego de Avila | 180,4 | 2,22 | 3 | |
| Las Tunas | Jobabo | 146 | 2,07 | 4 | Ciego Avila | Baraguá | 181,3 | 2,03 | 4 | |
| Las Tunas | Las Tunas | 161 | 2,34 | 5 | Sancti Spiritus | La Sierpe | 181,4 | 2,14 | 5 | |
| Sancti Spiritus | La Sierpe | 162 | 2,14 | 6 | Ciego Avila | Venezuela | 184,4 | 2,01 | 6 | |
| Holguín | Urbano Noris | 167 | 2,04 | 7 | Holguín | Calixto García | 186,3 | 2,12 | 7 | |
| Ciego Avila | Venezuela | 168 | 2,01 | 8 | Las Tunas | Las Tunas | 187,0 | 2,34 | 8 | |
| Las Tunas | Colombia | 169 | 2,14 | 9 | Granma | Río Cauto | 187,2 | 2,09 | 9 | |
| Camaguey | Esmeralda | 180 | 2,02 | 10 | Ciego Avila | Ciro Redondo | 188,0 | 2,04 | 10 | |
| Cienfuegos | Cienfuegos | 182 | 2,36 | 11 | Las Tunas | Colombia | 190,1 | 2,14 | 11 | |
| Las Tunas | Puerto Padre | 182 | 2,01 | 12 | Ciego Avila | Majagua | 191,8 | 2,03 | 12 | |
| Granma | Río Cauto | 183 | 2,09 | 13 | Sancti Spiritus | Jatibonico | 192,3 | 2,35 | 13 | |
| Ciego Avila | Chambas | 186 | 2,15 | 14 | Camaguey | Florida | 192,3 | 2,07 | 14 | |
| Ciego Avila | Primero de Enero | 186 | 2,05 | 15 | Ciego Avila | Primero de Enero | 192,6 | 2,05 | 15 | |
| Serie de lluvia 1970-2010 | Serie de lluvia 1990-2020 | |||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Provincia | Municipio | P | V | R | Provincia | Municipio | P | V | R | |
| Holguín | Calixto García | 191 | 2,12 | 19 | Camaguey | Carlos M. Céspedes | 198,3 | 2,08 | 19 | |
| Ciego Avila | Baraguá | 186 | 2,03 | 16 | Matanzas | Calimete | 193,0 | 2,28 | 16 | |
| Matanzas | Calimete | 187 | 2,28 | 17 | Granma | Cauto Cristo | 195,8 | 2,07 | 17 | |
| Cienfuegos | Abreus | 190 | 2,23 | 18 | Holguín | Urbano Noris | 197,8 | 2,04 | 18 | |
| Santiago Cuba | Mella | 193 | 2,47 | 20 | Matanzas | Jagüey Grande | 198,5 | 2,06 | 20 | |
| Ciego Avila | Majagua | 194 | 2,03 | 21 | Las Tunas | Manatí | 199,6 | 2,21 | 21 | |
| Camaguey | Florida | 195 | 2,07 | 22 | PROMEDIO | 188,81 | 2,13 | |||
| Sancti Spiritus | Sancti Spiritus | 196 | 2,12 | 23 | ||||||
| Mayabeque | Batabanó | 196 | 2,02 | 24 | P-Acumulado de lluvia en cinco meses (diciembre-abril) (mm). V-Vulnerabilidad (0-3). R-Orden secuencial según nivel de riesgo. | |||||
| Sancti Spiritus | Jatibonico | 197 | 2,35 | 25 | ||||||
| Sancti Spiritus | Taguasco | 198 | 2,22 | 26 | ||||||
| Matanzas | Jagüey Grande | 199 | 2,06 | 27 | ||||||
| Camaguey | Vertientes | 199 | 2,01 | 28 | ||||||
| PROMEDIO | 178,14 | 2,14 | ||||||||
Las implicaciones de los resultados anteriores se relacionan directamente con la degradación de los bosques, ya que una muerte masiva de árboles favorece que algunas plagas aumenten rápida y de forma elevada su población, ampliando los daños incluso hacia árboles que no murieron. Además, ello resulta también en un aumento sustancial de la cantidad de material combustible en el bosque, incrementando la potencial ocurrencia de fuegos forestales.
Un total de 17 municipios con riesgo extremo fueron comunes para las dos series de lluvia. Estos municipios mostraron diferencias cuando sus acumulados de lluvia variaron entre 120 mm y 185 mm. No obstante, a partir de este último valor, los acumulados de ambas series resultaron similares, como se aprecia en la figura 3.
A escala nacional, el promedio general del acumulado de lluvia para el periodo diciembre-abril alcanzó valores muy similares en las dos series temporales. La serie 1970-2010 registró 257,0 mm, mientras que la serie 1991-2020 presentó 256,1 mm. Sin embargo, los resultados de la figura 3 demuestran que esta afirmación no se puede generalizar. Un ejemplo claro es Majibacoa, donde los valores del acumulado de lluvia mostraron una diferencia superior a 40 mm entre ambas series.
La distribución espacial de los municipios que presentan riesgo extremo se representa en las figuras 4 y 5. Estas figuras permiten visualizar la localización geográfica de las áreas críticas. De esta forma, se facilita el análisis territorial de la vulnerabilidad y el riesgo.
De
un total de municipios que presentaban la combinación de temperatura y
lluvia propicia para la Muerte Regresiva Climática (MRC) según Álvarez & Mercadet (2011)Álvarez, A., & Mercadet, A. (2011). Muerte regresiva del bosque: Principales riesgos para Cuba. En Impactos y adaptación al cambio climático en el Sector Forestal Cubano: Sexta aproximación (pp. 140-152). Inst. Inv. Agro-Forestales.
,
solo un 57 % coincide con los que ahora se identifican con riesgo
extremo. Esta discrepancia resalta la influencia decisiva que tiene en
los resultados la consideración de la composición boscosa de cada
municipio. Dicha composición incluye tanto las especies presentes como
las formaciones naturales que las agrupan.
La comparación de la distribución espacial de los municipios con riesgo extremo a la MRC, mostrada en las figuras 4 y 5, indicó que la cantidad de municipios involucrados disminuyó con el paso del tiempo. Esta reducción vino acompañada de una mayor concentración territorial de los casos. Finalmente, los municipios con riesgo extremo quedaron agrupados en tres grupos principales.
El primer grupo se localiza en la región occidental, al sureste de la provincia de Matanzas. Este grupo incluye los municipios de Calimete y Jagüey Grande.
El grupo central ocupa el sureste de Sancti Spíritus, con los municipios de La Sierpe y Jatibonico. También abarca el centro y sur de Ciego de Ávila, específicamente Primero de Enero, Majagua, Baraguá, Venezuela, Ciro Redondo y el propio Ciego de Ávila. Además, se extiende al suroeste de Camagüey, que incluye a Florida y Carlos Manuel de Céspedes.
El grupo oriental comprende la mayor parte de la provincia de Las Tunas, con los municipios de Majibacoa, Las Tunas, Jobabo, Colombia y Manatí. Incluye el sur y sureste de Holguín, específicamente Calixto García y Urbano Noris. Este grupo se completa con el norte y noroeste de Granma, en los municipios de Río Cauto y Cauto Cristo.
Estos resultados constituyen la primera presentación del riesgo de Muerte Regresiva Climática a escala municipal en Cuba. El estudio tiene un alcance nacional que cubre todo el territorio. Hasta la fecha, no existen otros estudios o reportes en el país que señalen la ocurrencia de la MRC. Esta falta de antecedentes impide realizar una comparación directa con los resultados que se alcanzaron en este trabajo.
No obstante, Zorrilla (1985)Zorrilla, M. A. (1985). Especies cubanas del género Ips (Coleoptera: Scolytidae). Revista Forestal Baracoa, 15(2), 19-36.
informó la presencia en Cuba de los descortezadores Ips grandicollis Eichhof e I. interstitialis Eichhoff. Por su parte, López Castilla (2009)López Castilla, R. A. (2009). Un
nuevo método para el diagnóstico y control de los descortezadores del
género Ips (Coleoptera: Scolytidae) en los bosques de pinos de Cuba [PhD Thesis]. Univ. de Pinar del Río «Hermanos Saíz Montes de Oca».
señaló que los brotes de plagas de descortezadores de los pinos, como Ips grandicollis Eichhof e I. calligraphus E. F. Germar, pueden originarse por causas naturales como los largos
períodos de sequía. Esta situación sí ha ocurrido en el país, pero nunca
se asoció con el cambio climático ni se consideró una manifestación de
la MRC.
Scholes et al. (2014)Scholes,
R., Betts, R., Bunn, S., Leadley, P., Nepstad, D., Overpeck, J., &
Taboada, M. A. (2014). Quinto Informe Evaluativo del Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC). En Grupo de Trabajo II: Impactos, Adaptación y Vulnerabilidad, Capítulo 4. Sistemas Terrestres y de Agua Dulce. IPCC.
señalaron que la muerte regresiva es un riesgo ambiental principal con
grandes impactos potenciales sobre el clima, la biodiversidad y la
producción de madera. También destacaron sus efectos sobre la calidad
del agua, las actividades recreativas y las economías locales. En
estudios regionales detallados realizados en el occidente y la zona
boreal de Norteamérica, la mortalidad arbórea observada durante las
pasadas décadas se atribuyó a los efectos de las altas temperaturas y la
sequía, o a cambios en la distribución de plagas propiciados por el
calentamiento global. El Quinto Reporte Evaluativo del IPCC otorgó una
alta confiabilidad a estos resultados.
Estos mismos autores añadieron que la mortalidad arbórea y la muerte regresiva forestal asociada se harán evidentes en muchas regiones más temprano de lo previsto. El IPCC concedió a esta afirmación adicional un nivel de confiabilidad media.
Como una confirmación de lo planteado
anteriormente, se debe señalar que desde 2024 se reportó una sequía muy
intensa acompañada de altas temperaturas en la ladera sur del Parque
Nacional El Chico, en Hidalgo, México. Este evento provocó la muerte de
aproximadamente 30.000 árboles de Abies religiosa (Kunth) Schltdl
& Cham (oyamel) con edades entre uno y 100 años. Los árboles que
sobrevivieron se localizan principalmente en micrositios más húmedos,
como las barrancas. Otros ejemplares, que se ubican fuera de esas
condiciones favorables, se encuentran debilitados y afectados por un
escarabajo descortezador (LACFORGEN, 2025LACFORGEN. (2025). Debate virtual desarrollado entre agosto y septiembre. Red Latinoamericana y Caribeña de Recursos Genéticos Forestales.
). Esta situación coincide con lo informado por Allen (2009)Allen, C. D. (2009). Muerte regresiva del bosque inducida por el clima: ¿un fenómeno mundial en aumento? Unasylva, 60(231/232), 43-49.
como Muerte Regresiva.
Acciones de adaptación
⌅Queda evidenciado que la medida más eficaz para disminuir de manera sostenida el riesgo de este impacto consiste en la reducción de la vulnerabilidad de los bosques existentes en cada municipio. Este objetivo se logra mediante la modificación de la composición de especies de dichos bosques. La aplicación de esta estrategia resulta fundamental para la gestión del riesgo.
Esta estrategia presenta una mayor
factibilidad en las áreas de bosques artificiales, los cuales pueden
renovarse periódicamente. El país contaba con 212.409 hectáreas por
reforestar a fines de 2023, según datos del DFFFS (2024)DFFFS. (2024). Dinámica del Patrimonio Forestal: Año 2023. [Base de datos en formato digital]. Dirección Forestal, Flora y Fauna Silvestres. MINAG.
. No obstante, la intervención también es viable en los bosques naturales, que totalizaban 2.770.372 ha en el mismo periodo (DFFFS, 2024DFFFS. (2024). Dinámica del Patrimonio Forestal: Año 2023. [Base de datos en formato digital]. Dirección Forestal, Flora y Fauna Silvestres. MINAG.
).
De esta extensión, 1.523.430 ha se categorizaron como Bosques
Protectores, lo que representa el 55,0 % del total de bosques naturales y
el 45,7 % del total nacional.
En estas áreas de Bosques
Protectores se permiten talas selectivas. Dichas talas pueden
aprovecharse para ejecutar acciones posteriores de enriquecimiento
forestal. Para ello, se utilizan especies nativas que poseen una
densidad básica superior a 600 kg/m³ y un lento crecimiento en altura,
definido como menos de 80 cm por año. Todo este proceso se realiza sin
detrimento de los compromisos existentes con el Programa Nacional sobre
la Diversidad Biológica del país (CITMA, 2023CITMA. (2023). Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica Cuba—Diversidad Biológica con mirada al 2030 (p. 28). Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
).
Es posible desarrollar un método de alerta temprana que se implemente por los 21 municipios de riesgo extremo. Posteriormente, este sistema se extiende de forma progresiva a los municipios restantes, de acuerdo con su nivel de riesgo. Este método permite avisar de manera sistemática al Servicio Estatal Forestal y a los titulares del patrimonio forestal. La alerta se emite con una antelación mínima de dos meses sobre el probable riesgo de ocurrencia de MRC. El objetivo final es que, en caso necesario, se ejecuten acciones que disminuyan las pérdidas en los bosques. Los resultados alcanzados permitirán desarrollar un método de alerta temprana sobre los cambios futuros del riesgo de impacto por la MRC.
Conclusiones propuestas por el editor
⌅El incremento en los acumulados de lluvia del periodo diciembre-abril reduce de forma general el nivel de riesgo de Muerte Regresiva Climática (MRC) a escala municipal. Esta variación climática permite que varios municipios transiten hacia categorías de riesgo más bajas.
La vulnerabilidad de los bosques, determinada por su composición de especies y formaciones naturales, es un factor decisivo en la evaluación del riesgo de MRC. La consideración de este componente explica las discrepancias entre los modelos de riesgo previos y los resultados actuales, por lo que se consideran importantes para un diagnóstico preciso.
Los municipios con riesgo extremo de MRC se concentran territorialmente en tres grupos principales: el occidente (Matanzas), la región central (Ciego de Ávila, Camagüey, Sancti Spíritus) y el oriente del país (Las Tunas, Holguín, Granma). Esta distribución identifica las áreas geográficas que requieren una atención prioritaria en las estrategias de gestión.
La medida de adaptación más eficaz para mitigar el riesgo de MRC es la reducción de la vulnerabilidad mediante la modificación de la composición de especies en los bosques. Esta estrategia es aplicable tanto en bosques artificiales como naturales a través de talas selectivas y enriquecimiento con especies nativas de lento crecimiento y alta densidad.