Introducción
⌅El
cambio climático registrado en los últimos 30 años ha tenido un impacto
significativo en la distribución, abundancia, fenología y fisiología de
muchas especies (Jarvis et al., 2008Jarvis, A., Lane, A., & Hijmans, R. J. (2008). The effect of climate change on crop wild relatives. Agriculture, Ecosystems & Environment, 126(1), 13-23. https://doi.org/10.1016/j.agee.2008.01.013
). En los bosques más húmedos del mundo, como los
tropicales y subtropicales, el crecimiento y la mortalidad son procesos
biológicos muy sensibles a los efectos de la sequía (Soja et al., 2007Soja,
A. J., Tchekoba, N. M., French, N. H. F., Flannigan, M. D., Shugart, H.
H., Stocks, B. J., Shukinin, A. I., Varfenova, E. I., Chapin, F. S.,
& Stackhouse, P. W. (2007). Climate-induce boreal forest change:
Predictions versus current observations. Global and Planetary Change, 56(3-4), 274-296.
).
Incluso las altas temperaturas pueden, por sí solas e
independientemente de las precipitaciones, aumentar el estrés hídrico
del bosque (Angert et al., 2005Angert,
A., Biraud, S., Bonfils, C., Henning, C. C., Buermann, W., Pinzon, J.,
Tucker, C. J., & Fung, I. (2005). Drier summers cancel out the CO2
uptake enhancement induced by warmer springs. Proceedings of the National Academy of Science of the United States of America, 102(31), 10823-10827.
).
Existe un impacto relacionado con la baja disponibilidad de agua para los árboles que se conoce como Muerte Regresiva (Allen, 2009Allen, C. D. (2009). Muerte regresiva del bosque inducida por el clima: ¿un fenómeno mundial en aumento? Unasylva, 60(231/232), 43-49.
).
Cuando este fenómeno es inducido por el clima, actúa como una causa
indirecta de mortalidad arbórea debido a efectos agudos y de breve
duración, lo que se identifica como Muerte Regresiva Climática o MRC (McDowell et al., 2008McDowell,
N., Pockman, W. T., Allen, C. D., Breshears, D. D., Cobb, N., Kolg, T.,
Sperry, J., West, A., Williams, D., & Yepez, E. A. (2008).
Mechanisms of plant survival and mortality during drought: Why do some
plants survive while others succumb to drought? New Phytologist, 178, 719-739.
). La prevalencia de este problema parece aumentar en muchas regiones del mundo (Allen, 2009Allen, C. D. (2009). Muerte regresiva del bosque inducida por el clima: ¿un fenómeno mundial en aumento? Unasylva, 60(231/232), 43-49.
).
Aunque
aún no se dispone de datos probatorios definitivos, los numerosos
informes del fenómeno podrían indicar un incremento global de los
problemas asociados con la salud forestal. Este deterioro generalizado y
la muerte regresiva del bosque es un impacto cuyos efectos se
informaron a escala mundial desde 2013 (Scholes et al., 2013Scholes,
R., Settele, J., Betts, R., Bunn, S., Leadley, P., Nepstad, D.,
Overpeck, J., & Taboada, M. A. (2013). Ecosistemas Terrestres y de
Agua Dulce. En Contribución del Grupo de Trabajo II al Quinto Informe de Evaluación del IPCC (p. 34). IPCC.
). La evidencia sugiere una tendencia creciente en la afectación de los ecosistemas forestales.
En
Cuba, los estudios sobre los impactos en los bosques húmedos por las
variaciones de la temperatura y las lluvias indican que los riesgos de
muerte regresiva se concentran en la región centro-oriental del país
(Álvarez y Mercadet, 2010, citado por Álvarez & Mercadet, 2011Álvarez, A., & Mercadet, A. (2011). Muerte regresiva del bosque: Principales riesgos para Cuba. En Impactos y adaptación al cambio climático en el Sector Forestal Cubano: Sexta aproximación (pp. 140-152). Instituto de Investigaciones Agroforestales.
).
Esta distribución geográfica del riesgo constituye un indicador valioso
para orientar el monitoreo futuro de la situación. La identificación de
estas áreas de alto riesgo permite una asignación más eficiente de
recursos para la evaluación y conservación de los bosques.
De
acuerdo con lo antes expuesto, se realizó una valoración general de las
perspectivas para los bosques del municipio Guantánamo. Esta evaluación
utilizó como base los escenarios climáticos facilitados por el Instituto
de Meteorología (Bezanilla, 2024Bezanilla, A. (2024). Escenarios climáticos RCP 8.5 para la región suroriental de Cuba (p. 5). Instituto de Meteorología.
).
El objetivo principal fue identificar el riesgo de muerte regresiva que
enfrentan y enfrentarán estos bosques, a partir de la caracterización
de la temperatura y las precipitaciones medias anuales.
Materiales y Métodos
⌅El
municipio Guantánamo funciona como la cabecera de la provincia
homónima. Su territorio se localiza en la porción occidental de la
provincia y presenta límites al Norte con la provincia de Holguín, al
Este con los municipios Yateras y Manuel Tames, al Sur con la Bahía de
Guantánamo y el municipio Caimanera, y al Oeste con los municipios El
Salvador y Niceto Pérez. Posee una extensión territorial de 741,4 km²,
donde el 45% corresponde a zonas montañosas y el 55% a áreas llanas (EcuRed, 2021EcuRed. (2021). Guantánamo (Guantánamo). https://www.ecured.cu/index.php?title=Guant%C3%A1namo_(Guant%C3%A1namo)&oldid=3933775
, 2024EcuRed. (2024). Guantánamo (municipio). https://www.ecured.cu/index.php?title=Guant%C3%A1namo_(municipio)&oldid=4504892
). Esta configuración define dos unidades
paisajísticas principales: la región montañosa al norte, que presenta un
clima húmedo, y la zona sur que incluye el Valle de Guantánamo, donde
predomina un clima seco y un relieve predominantemente llano (EcuRed, 2021EcuRed. (2021). Guantánamo (Guantánamo). https://www.ecured.cu/index.php?title=Guant%C3%A1namo_(Guant%C3%A1namo)&oldid=3933775
, 2024EcuRed. (2024). Guantánamo (municipio). https://www.ecured.cu/index.php?title=Guant%C3%A1namo_(municipio)&oldid=4504892
).
La valoración del impacto esperable del cambio climático por muerte regresiva en los bosques del municipio Guantánamo empleó la metodología de peligro, vulnerabilidad y riesgo. El peligro se evaluó a partir del acumulado de lluvia, mientras que la vulnerabilidad consideró los requerimientos hídricos específicos de cada especie, los cuales se definieron con base en la densidad básica de su madera y sus ritmos de crecimiento. El riesgo resultó de la combinación del peligro y la vulnerabilidad.
Como complemento a esta
evaluación, se analizó el comportamiento futuro de las variables
temperatura y precipitación mediante escenarios climáticos futuros. Los
registros utilizados para este fin proceden de la base de datos del
Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET, 2009aINSMET. (2009a). Registros meteorológicos del periodo 1990-2004 [Registro digital. 2009]. Instituto de Meteorología, CITMA.
).
A partir de estos datos, se estimó la temperatura media anual y la
pluviosidad acumulada anual para el período 1990-2004, el cual se
identificó como el escenario de referencia. El estudio también incorporó
el endemismo y la clase de peligro de cada especie, según los informes
de (González et al., 2016González,
L. R., Palmarola, A., González, L., Bécquer, E. R., Testé, E., &
Barrios, D. (2016). Lista roja de la flora de Cuba. En Bissea (Vol. 10).
).
Los escenarios del comportamiento futuro de cada variable se agruparon y promediaron por meses para tres periodos de tiempo distintos. El primer periodo, denominado "corto plazo" (2030), abarca los años de 2015 a 2045. El segundo periodo, identificado como "mediano plazo" (2050), comprende de 2035 a 2065, mientras que el tercer periodo, de "largo plazo" (2075), se extiende desde 2060 hasta 2090. El análisis de la variabilidad de las variables se realizó mediante el cálculo de los promedios anuales para cada periodo y para cada época del año, es decir, la lluviosa y la poco lluviosa.
El nivel de peligro del municipio
se definió a partir de los valores del clima de referencia (1990-2004) y
del clima de los escenarios futuros (2030, 2050 y 2075). Se consideró
que un municipio presentaba un mayor peligro si sus temperaturas
superaban la media nacional para el período 1979-2000, la cual se estima
en 25,15 ºC (INSMET, 2009bINSMET. (2009b). Temperaturas medias históricas provinciales para el período 1979-2000 [Registro digital. 2009]. Instituto de Meteorología, CITMA.
).
Además, este nivel de peligro también dependía de que su pluviosidad
media anual fuera inferior a la media nacional para el período
1961-2000, estimada en 1.329,7 mm (INSMET, 2009bINSMET. (2009b). Temperaturas medias históricas provinciales para el período 1979-2000 [Registro digital. 2009]. Instituto de Meteorología, CITMA.
).
Sobre la base de la combinación de estas dos variables climáticas, se establecieron cuatro categorías de peligro (Tabla 1). Esta clasificación permite una evaluación integral del riesgo climático proyectado para cada uno de los escenarios temporales analizados. La metodología integra así los umbrales históricos con las proyecciones futuras para generar una matriz de criterios objetivos.
| Nivel de peligro | Condición |
|---|---|
| Bajo | mucha lluvia y baja temperatura |
| Medio | mucha lluvia y alta temperatura |
| Alto | poca lluvia y baja temperatura |
| Muy Alto | poca lluvia y alta temperatura |
Se
identificaron las especies que componían las plantaciones de más de
tres años de establecidas y las formaciones naturales existentes, a
partir de los resultados de la Dinámica Forestal al término del 2021 (DFFFS, 2022DFFFS. (2022). Dinámica del Patrimonio Forestal: Año 2021 [Base de datos en formato digital]. Dirección Forestal de Flora y Fauna Silvestre. MINAG.
).
Esta revisión permitió reconocer las especies principales que conforman
estos ecosistemas. Los resultados de dicha identificación se
contrastaron con la lista de Acevedo & Strong (2012)Acevedo, P., & Strong, M. T. (2012). Catalogue of Seed Plants of the West Indies. Smithsonian Institution Scholarly Press.
para verificar los nombres científicos. Dicha verificación se complementó con la consulta de la obra más reciente de García et al. (2024)García, J. A., Bécquer, E. R., Gómez, J. L., & González, L. R. (Eds.). (2024). Catálogo de las Plantas de Cuba. Planta! - Plantlife Conservation Society. https://doi.org/10.70925/cat
.
La composición de especies más abundante en las formaciones se obtuvo a partir del trabajo de Bisse (1988)Bisse, J. (1988). Árboles de Cuba. Ed. Científico-Técnica.
.
Este marco de referencia proporcionó la base para el análisis
cuantitativo de la vegetación. La información recopilada permitió una
caracterización detallada de la estructura forestal.
La
clasificación de las especies según su vulnerabilidad se realizó con
base en la información disponible en las bases de datos sobre densidad
básica elaborada por Álvarez et al. (2019)Álvarez, A., Mercadet, A., & Peña, Y. (2019). Elaboración y puesta a punto de la versión 4.00 del sistema automatizado SUMFOR (p. 56) [Informe Técnico]. Instituto de Investigaciones Agroforestales.
. Este proceso también incorporó datos sobre el crecimiento de las especies según Mercadet (2000)Mercadet, A. (2000). Base de datos sobre crecimiento de especies forestales arbóreas existentes en Cuba. Instituto de Investigaciones Forestales.
.
Para formar los grupos de especies, se siguieron los criterios
proporcionados por Ibáñez, A., Jefe del Laboratorio de Tecnología de la
Madera del Instituto de Investigaciones Forestales. Como resultado, las
especies se clasificaron en tres grupos con valores crecientes que
coinciden con su demanda de agua.
- Grupo 1- Bajo (Poco vulnerables): Especies duras de lento crecimiento (1.34 ≥ DB ≥ 0.60 g*cm-3 y crecimiento anual en altura inferior a 80cm)
- Grupo 2- Medio (Moderadamente vulnerables): Especies duras de rápido crecimiento (1.07 ≥ DB ≥ 0.60 g*cm-3 y crecimiento anual en altura superior a 80cm)
- Grupo 3- Alto (Muy vulnerables): Especies de maderas blandas (DB < 0.60 g*cm-3)
La
combinación del nivel de peligro climático con el de vulnerabilidad
específica para cada especie posibilitó establecer su nivel de riesgo
correspondiente (Tabla 2) (Álvarez et al., 2025Álvarez, A., Martínez, M., Hernández, J., & Fernández, A. (2025). Riesgo actual de muerte regresiva climática para Cuba (p. 17) [Informe Técnico]. Inst. Invest. Agroforestales.
).
Este análisis permitió valorar las posibles complicaciones que podrían
derivarse de dicha condición de riesgo para cada una de ellas.
| Nivel de Riesgo | |||
|---|---|---|---|
| Peligro | Vulnerabilidad | ||
| Baja | Media | Alta | |
| Bajo | 1 | 2 | 3 |
| Medio | 2 | 3 | 3 |
| Alto | 3 | 4 | 4 |
| Muy alto | 4 | 5 | 5 |
Leyenda: 1- Sin Riesgo; 2- Riesgo Bajo; 3- Riesgo Medio; 4- Riesgo Alto; 5- Riesgo Muy Alto. Fuente: Álvarez et al. (2025Álvarez, A., Martínez, M., Hernández, J., & Fernández, A. (2025). Riesgo actual de muerte regresiva climática para Cuba (p. 17) [Informe Técnico]. Inst. Invest. Agroforestales.
)
Resultados y Discusión
⌅Para el área de estudio, se identificaron los valores acumulados anuales de precipitación y los valores medios anuales de temperatura media. El análisis también consideró los valores medios correspondientes a los periodos lluvioso y poco lluvioso (Tabla 3).
).
| Época del año | Mes | Precipitaciones | Temperatura media mensual | ||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1990-2004 | 2030 | 2050 | 2075 | 1990-2004 | 2030 | 2050 | 2075 | ||
| Poco lluviosa | Enero | 13.03 | 15.44 | 12.47 | 12.38 | 23.13 | 23.89 | 24.72 | 26.25 |
| Febrero | 8.10 | 12.87 | 13.58 | 17.10 | 23.72 | 24.54 | 25.28 | 26.89 | |
| Marzo | 34.66 | 28.43 | 34.06 | 34.58 | 23.80 | 25.01 | 25.97 | 27.51 | |
| Abril | 81.66 | 75.27 | 72.01 | 92.07 | 24.32 | 25.74 | 26.56 | 27.77 | |
| Lluviosa | Mayo | 133.83 | 148.98 | 141.33 | 214.91 | 24.83 | 26.12 | 26.90 | 28.19 |
| Junio | 95.45 | 117.41 | 120.44 | 87.67 | 25.90 | 27.32 | 27.76 | 29.61 | |
| Julio | 98.20 | 86.50 | 75.26 | 78.53 | 26.42 | 27.96 | 28.63 | 30.42 | |
| Agosto | 96.15 | 95.98 | 104.31 | 92.37 | 26.50 | 27.86 | 28.48 | 30.41 | |
| Septiembre | 86.25 | 103.64 | 96.12 | 116.93 | 26.29 | 27.69 | 28.44 | 30.14 | |
| Octubre | 76.18 | 118.21 | 94.30 | 87.22 | 25.39 | 26.47 | 27.60 | 29.34 | |
| Poco Lluviosa | Noviembre | 38.70 | 36.50 | 45.31 | 64.14 | 24.23 | 25.30 | 26.52 | 27.89 |
| Diciembre | 10.53 | 21.68 | 14.84 | 15.29 | 23.10 | 24.24 | 25.50 | 27.28 | |
| Promedio | Anual | 772.74 | 860.91 | 824.02 | 913.18 | 24.80 | 26.01 | 26.86 | 28.47 |
| Poco lluviosa | 186.67 | 190.19 | 192.26 | 235.55 | 23.72 | 24.79 | 25.76 | 27.27 | |
| Lluviosa | 586.07 | 670.72 | 631.76 | 677.63 | 25.89 | 27.24 | 27.97 | 29.68 | |
De forma general, la relación que se deriva de los resultados para los plazos evaluados se inclina a favor de un aumento de las lluvias. Esta tendencia es más destacada para la época lluviosa, que abarca de mayo a octubre. Los datos sugieren una evolución temporal hacia un incremento ligero o moderado de las precipitaciones en todos los periodos de tiempo evaluados, como consecuencia principal del aumento de esta variable en la estación de lluvias. Dicho aumento se manifiesta con mayor intensidad para el año 2075, aunque los valores proyectados no superan la media nacional.
Para el periodo 2075 se proyecta que entre junio y agosto, meses que pertenecen al periodo lluvioso, los acumulados de lluvia serán inferiores a los valores históricos del lapso 1990-2014. Por el contrario, entre diciembre y febrero, meses del periodo poco lluvioso, los acumulados pluviométricos serán mayores que los del registro histórico, como se detalla en el Anexo 1. Este contraste permite interpretar la existencia de un posible cambio en el patrón histórico de distribución anual de la precipitación.
El análisis mostró una tendencia general al aumento de las precipitaciones por encima de los 52.27 mm. Los incrementos más considerables se localizan en el periodo lluvioso, con valores superiores a 45.36 mm en comparación con el periodo de referencia.
Los resultados de la variación de
la temperatura media son altamente coherentes. Esta variable presenta
una tendencia al aumento en las escalas de corto, mediano y largo plazo,
con independencia de la época del año que se valore. Por lo tanto, se
espera que el municipio evolucione hacia un clima más cálido que el
informado para el periodo 1990-2004 (Anexo 2). Este resultado coincide
con lo informado para el resto del país por Planos et al. (2013)Planos, E., Rivero, R., & Guevara, A. V. (2013). Impactos del cambio climático y medidas de adaptación en Cuba. Instituto de Meteorología, Agencia de Medio Ambiente, Ministerio de Ciencia, Ambiente y Tecnología.
.
El análisis mostró un aumento de la temperatura media de 2.46 °C entre 2030 y 2075, en comparación con el período 1990-2004. Este incremento se manifiesta en mayor medida durante el periodo lluvioso, con un valor de 2.48 °C. La tendencia confirma un calentamiento progresivo del área de estudio.
El acumulado promedio de lluvia para el municipio
Guantánamo entre 1990 y 2014, aunque superan los valores del periodo de
referencia, no sobrepasan la media nacional para el período 1961-2000.
Esta media nacional se estima en 1 329,7 mm (INSMET, 2009bINSMET. (2009b). Temperaturas medias históricas provinciales para el período 1979-2000 [Registro digital. 2009]. Instituto de Meteorología, CITMA.
). Por otra parte, los valores de la variable temperatura sí superan la media nacional, la cual se estima en 25.15 °C.
Debido a que las temperaturas se distribuyen por encima de la media nacional y los acumulados de lluvia son inferiores a la media nacional de precipitaciones, el municipio clasifica en un Peligro Muy Alto (Figura 1). Las condiciones descritas son propicias para que se promueva un evento extremo de sequía en el futuro. Este escenario podría tener como consecuencia una muerte masiva de los árboles en los bosques de la zona.
La tabla 4 detalla las 33 especies presentes en plantaciones con más de tres años de establecimiento, según el reporte de Dinámica 2021 (DFFFS, 2022DFFFS. (2022). Dinámica del Patrimonio Forestal: Año 2021 [Base de datos en formato digital]. Dirección Forestal de Flora y Fauna Silvestre. MINAG.
)
para el municipio de Guantánamo. Se consideró la relación existente
entre la densidad y el crecimiento de cada especie, partiendo del
principio de que las especies menos densas presentan un crecimiento
rápido. Con base en este criterio, se identificaron 10 especies en dicha
clasificación, de las cuales seis son exóticas, tres son nativas y una
es endémica.
Por otra parte, las especies más densas pueden requerir siglos para alcanzar su etapa adulta y ser aptas para la tala, por lo que se identifican como especies de crecimiento lento. En esta clasificación se agrupan siete especies, entre las cuales se encuentra una exótica, cinco nativas y una endémica. Este grupo contrasta con el anterior por sus prolongados tiempos de desarrollo.
Finalmente, en la categoría de maderas blandas se identificó un total de 16 especies. De este conjunto, 11 especies son exóticas, dos son nativas y tres son endémicas. Esta distribución refleja la composición general de las plantaciones en la región de estudio.
| Crec. | Nombre científico | Nombre común | Área | Estado | Densidad | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| (kg*m3) | (g*cm3) | |||||
| B | Acacia sp. | acacia sp. | 7.40 | Exot-Int. | 564 | 0.56 |
| B | Samanea saman (Jacq.) Merr. | algarrobo del país | 258.20 | Exot-Nat. | 437 | 0.44 |
| B | Albizia sp. | agarrobo sp | 76.00 | Exot-Int. | 485 | 0.49 |
| B | Falcataria falcata (L.) Greuter & R. Rankin | albizzia falcataria | 12.00 | Exot-Nat. | 250 | 0.25 |
| B | Neltuma juliflora (Sw.) Raf. | algarrobo brasileño | 2.40 | Exot-Nat. | 568 | 0.57 |
| B | Albizia procera (Roxb.) Benth. | algarrobo de la india | 8.10 | Exot-Nat | 493 | 0.49 |
| D-Rc | Prunus occidentalis Sw. | almendro | 0.40 | Nativ.-NE | 830 | 0.83 |
| B | Bambusa vulgaris Schrad. | bambú | 27.20 | Exot.-Nat. | 565 | 0.57 |
| D-Rc | Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Oken | baría | 31.60 | Nativ.-LC | 740 | 0.74 |
| D-Lc | Colubrina cubensis (Jacq.) Brongn var. Ekmanii | bijáguara | 97.98 | Nativ.-NE | 677 | 0.68 |
| D-Lc | Cassia fistula L. | cañandonga | 20.10 | Exot.-Cult. | 645 | 0.65 |
| D-Lc | Swietenia mahagoni (L.) Jacq. | caoba antillana | 49.70 | Nativ.-LC | 653 | 0.65 |
| B | Swietenia macrophylla King. | caoba de honduras | 33.45 | Exot.-Nat. | 470 | 0.47 |
| D-Rc | Casuarina equisetifolia L. | casuarina | 2.20 | Exot.-Nat. | 820 | 0.82 |
| B | Cedrela odorata Sw. | cedro | 21.30 | Nativa-LC | 525 | 0.53 |
| D-Rc | Eucalyptus spp. | eucalipto | 2.10 | Exot.-Int. | 790 | 0.79 |
| D-Lc | Hebestigma cubense (Kunth) Urb. | frijolillo | 7.20 | End.-LC | 909 | 0.91 |
| B | Simarouba glauca DC. var. glauca | gavilán | 0.50 | End.-NE | 390 | 0.39 |
| D-Lc | Guaiacum officinale L. | guayacán | 0.10 | Nativ.-A | 1085 | 1.09 |
| B | Pithecellobium dulce (Roxb.) Benth. | inga dulce | 13.70 | Exot.-Nat. | 549 | 0.55 |
| D-Rc | Leucaena leucocephala (Lam) de Wit | leucaena | 736.85 | Exot.-Nat. | 640 | 0.64 |
| B | Hibiscus elatus Sw. | majagua | 22.10 | End.-LC | 455 | 0.46 |
| D-Rc | Rhizophora mangle L. | mangle rojo | 113.00 | Nativ.-NE | 840 | 0.84 |
| D-Rc | Moringa oleifera Lam. | moringa | 50.20 | Exot.-Nat. | 564 | 0.56 |
| D-Rc | Azadirachta indica A. Juss. | neem | 105.90 | Exot.-Nat. | 613 | 0.61 |
| B | Calophyllum antillanum Britt. Y Wals. | ocuje | 12.13 | Nativ.-LC | 610 | 0.61 |
| D-Lc | Roystonea regia (HBK) O. F. Cook. | palma real | 1.90 | Nativ.-LC | 781 | 0.78 |
| D-Rc | Pinus cubensis Griseb. | pino de mayarí | 823.70 | End.-DD | 629 | 0.63 |
| B | Pinus tropicalis Morelet | pino hembra | 567.30 | End.-DD | 525 | 0.53 |
| B | Jatropha curcas L. | piñón botija | 29.60 | Exot.-Nat. | 253 | 0.25 |
| B | Gliricidia sepium (Jacq.) Kunth | piñón florido | 88.90 | Exot.-Nat. | 520 | 0.52 |
| D-Rc | Lysiloma latisiliqua (l.) Benth. | soplillo | 315.40 | Exot.-LC | 605 | 0.61 |
| D-Lc | Coulteria cubensis (Greenm.) Sotuyo & G. P. Lewis | yarúa | 228.45 | Nativ.-LC | 749 | 0.75 |
| Total | 3 767.06 | |||||
Leyenda: Exot.- exótica; Int.-Introducida; Nat.-naturalizada; Nativ.-nativa; Cult.- cultivada; End. Endémica; Crec.- Crecimiento; D-Lc-Duras de lento crecimiento; D-Rc-Duras de rápido crecimiento; B-Blandas; NE- no evaluada; LC- preocupación menor; A- amenazada; DD- datos insuficientes.
Según la densidad básica y la velocidad de crecimiento establecida en la tabla 4 para cada especie, se identificó su nivel de vulnerabilidad al clima. Con estos datos, se procedió a agrupar las especies en categorías específicas. Esta clasificación por grupos de vulnerabilidad se presenta de manera detallada en la tabla 5.
| Grupo 1 Bajo: duras lento crecimiento (1.34 ≥ DB ≥ 0.60 g*cm-3) |
Grupo 2 Medio: duras rápido crecimiento (1.07 ≥ DB ≥ 0.60 g*cm-3) |
Grupo 3 Alto: blandas (DB <0.60 g*cm-3) |
|---|---|---|
| bijáguara, cañandonga, caoba antillana, frijolillo, guayacán, palma real, yarúa | almendro, baría, casuarina, eucalipto sp., leucaena, mangle rojo, moringa, neem, pino de mayarí, soplillo | acacia, algarrobo del país, algarrobo sp., albizia falcataria, algarrobo brasileño, algarrobo de la india, bambú, caoba de honduras, cedro, gavilán, inga dulce, majagua, ocuje, pino hembra, piñón botija, piñón florido |
Con datos de la tabla 2, que combina el nivel de peligro con el nivel de vulnerabilidad de cada especie para obtener el nivel de riesgo, y con el complemento de los efectos combinados del estrés hídrico y el calor, se obtuvo el nivel de riesgo que se muestra en la tabla 6. Este procedimiento permitió identificar las especies que enfrentan los mayores riesgos de muerte regresiva climática. La integración de estos factores ofrece una evaluación integral de la amenaza.
| Peligro | Vulnerabilidad | Nivel de Riesgo | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Sin riesgo | Bajo | Medio | Alto | Muy alto | ||
| Muy alto | Baja | Grupo 1-2030 Grupo 1-2050 Grupo 1-2075 |
||||
| Media | Grupo 2-2030 Grupo 2-2050 Grupo 2-2075 |
|||||
| Alta | Grupo 3-2030 Grupo 3-2050 Grupo 3-2075 |
|||||
Bajo las condiciones climáticas consideradas, las especies agrupadas en el Grupo 1 enfrentan un riesgo alto de ser afectadas por la MRC en la actualidad, y este riesgo se mantiene hasta el año 2075. Por su parte, las especies de los Grupos 2 y 3 presentan un riesgo muy alto en la actualidad. Dicho nivel de riesgo también se proyecta que permanezca sin cambios hasta 2075.
Un estudio de Álvarez & Mercadet (2011)Álvarez, A., & Mercadet, A. (2011). Muerte regresiva del bosque: Principales riesgos para Cuba. En Impactos y adaptación al cambio climático en el Sector Forestal Cubano: Sexta aproximación (pp. 140-152). Instituto de Investigaciones Agroforestales.
identificó la situación específica de cada uno de los municipios de la
nación. Se consideraron como los de mayor riesgo aquellos que presentan
temperaturas superiores a la media nacional y precipitaciones inferiores
a ella. Para estos municipios, se establecieron tres categorías de
riesgo (leve, media y alta) con base en la combinación de ambas
variables climáticas, y se identificó al municipio Guantánamo con un
Riesgo Medio.
Esta evaluación clasifica de forma general a los bosques con un Riesgo Alto a Muy Alto de enfrentar la MRC. Los resultados destacan la influencia que tienen los requerimientos de agua propios de cada especie, los cuales se definen a partir de la densidad básica de su madera y del ritmo de crecimiento. La situación se agrava además por el efecto de la temperatura ambiental.
Estos resultados concuerdan con lo planteado por Allen (2009)Allen, C. D. (2009). Muerte regresiva del bosque inducida por el clima: ¿un fenómeno mundial en aumento? Unasylva, 60(231/232), 43-49.
,
quien expone que las especies alcanzan niveles extremos que se traducen
en un requerimiento de agua máximo y un acumulado de lluvia mínimo.
Estas condiciones conducen a la muerte de los árboles por cavitación,
por inanición o por ataques de plagas oportunistas. El informe del IPCC
en el 2013 (Scholes et al., 2013Scholes,
R., Settele, J., Betts, R., Bunn, S., Leadley, P., Nepstad, D.,
Overpeck, J., & Taboada, M. A. (2013). Ecosistemas Terrestres y de
Agua Dulce. En Contribución del Grupo de Trabajo II al Quinto Informe de Evaluación del IPCC (p. 34). IPCC.
) informó a nivel mundial el impacto de estos efectos a partir de este año.
La
información disponible con respecto a las plantaciones en el municipio
Guantánamo indica que al menos tres de las especies principales, según
Dinámica 2021 (DFFFS, 2022DFFFS. (2022). Dinámica del Patrimonio Forestal: Año 2021 [Base de datos en formato digital]. Dirección Forestal de Flora y Fauna Silvestre. MINAG.
),
pueden enfrentar elevados niveles de riesgo climático por muerte
regresiva. Este riesgo se presenta porque tienen hábitos de rápido
crecimiento o porque poseen densidades de la madera inferiores a 600
kg·m-3 (0.60 g·cm-3). Esta situación comprendería
una superficie total de plantaciones de 2.127,85 ha, lo que equivale al
56,49 % del área cubierta en el municipio.
Cabe destacar que la concentración de las plantaciones se asienta sobre tres especies (leucaena, pino de mayarí y pino hembra), de un total de 33 especies empleadas. Esta baja diversidad de especies en las áreas de plantación aumenta sustancialmente los riesgos, como se detalla en la Tabla 7.
| Crec. | Nombre científico | Nombre vulgar | Área con respecto al área total (%) | Densidad | |
|---|---|---|---|---|---|
| (kg*m3) | (g*cm3) | ||||
| D-Rc | Leucaena leucocephala (Lam) de Wit | leucaena | 19.56 | 640 | 0.64 |
| D-Rc | Pinus cubensis Griseb. | pino de mayarí | 21.87 | 629 | 0.63 |
| B | Pinus tropicalis Morelet | pino hembra | 15.06 | 525 | 0.53 |
| Área total (%) | 56.49 | ||||
| Área comprendida por las especies principales (ha) | 2 127.85 | ||||
| Área total plantaciones (ha) | 3 767.06 | ||||
Leyenda: Crec.- Crecimiento; D-Rc- Duras de rápido crecimiento; B- Blandas
En el municipio Guantánamo, las mayores existencias de bosques naturales se concentran en la formación Manglar (Tabla 8). Este ecosistema se caracteriza por su ubicación en las zonas costeras, donde recibe la influencia directa del agua del mar. Los manglares se desarrollan sobre suelos arcillosos, los cuales se forman por procesos de sedimentación dentro de estos mismos bosques.
La cercanía al litoral hace que sea poco probable la ocurrencia de un proceso agudo de sequía en estos ecosistemas. Esta condición reduce significativamente el riesgo de que los manglares enfrenten este tipo de estrés hídrico. Sin embargo, estas formaciones vegetales pueden sufrir afectaciones debido al aumento del Nivel Medio del Mar (NMM).
| Área total comprendida de la principal formación (ha) | Área total de bosques naturales (ha) | Formación (%) | |
|---|---|---|---|
| Mg | Scf-c | ||
| 677.20 | 784.90 | 86.28 | 13.72 |
A los elementos expuestos hasta aquí se debe añadir el análisis de las existencias actuales de plagas reportadas para ese territorio. Este análisis debe considerar las relaciones de dichas plagas con especies específicas presentes en las plantaciones y los bosques naturales. Además, es necesario evaluar la posible evolución futura de esas poblaciones animales bajo los efectos del cambio climático. Este conjunto de factores puede incorporar nuevos desafíos y riesgos para el municipio, lo que indica la conveniencia de iniciar la sustitución progresiva de las plantaciones actuales que enfrenten los mayores riesgos.
Otras consideraciones derivadas de este estudio sugieren
que, si el comportamiento de la temperatura previsto para los tres
periodos evaluados coincide con los tiempos de floración o
fructificación de las especies forestales arbóreas, se pueden originar
alteraciones fenológicas. Dichas alteraciones modificarían las épocas de
cosecha, tanto en cantidad como en calidad. Algunos de estos aspectos
ya fueron demostrados en investigaciones realizadas por Hechavarría (2007)Hechavarría, O. (2007). Contribución del estudio de la fenología a la conservación de tres especies forestales arbóreas en Topes de Collantes [PhD Thesis]. Universidad de Pinar del Río, Facultad de Forestal y Agronomía, Dpto. Forestal.
sobre especies propias de las zonas montañosas del macizo Guamuhaya, en la región centro-sur del país.
De manera similar, si el comportamiento de la temperatura previsto para los tres periodos y para los meses de verano coincide con el inicio de las actividades de plantación que realiza anualmente la Empresa, las plántulas enfrentarán un estrés abiótico reforzado al salir del vivero. Además de la adaptación que implica pasar de las condiciones de vivero al campo, las plantas deberán enfrentar los mayores aumentos de temperatura previstos durante el año según los escenarios climáticos. Esta situación tiene consecuencias directas sobre la regulación de la evapotranspiración y puede comprometer la supervivencia de las plantas.
También se debe considerar que un aumento de la temperatura durante la época de seca, incluso con un ligero incremento de las lluvias, puede crear condiciones propicias para la ocurrencia y propagación de incendios forestales. Este riesgo es independiente de la causa o el lugar de origen del incendio, por lo que representa un factor adicional de vulnerabilidad.
Los elementos identificados sobre la vulnerabilidad de los bosques del municipio ante la MRC de los Bosques permitieron formular una propuesta inicial de acciones de adaptación. El objetivo de estas acciones es reducir las pérdidas en los bosques por este motivo. La propuesta establece un conjunto de medidas dirigidas a aumentar la resiliencia del ecosistema forestal.
Acciones de adaptación
⌅Se debe establecer un sistema informativo de alerta climática para el Sector Forestal del municipio. Este sistema permitirá avisar de manera constante a los tenentes del patrimonio forestal sobre un probable aumento del riesgo de ocurrencia de la MRC. El objetivo final es que se ejecuten acciones preventivas que limiten las pérdidas en los bosques.
El estudio determinó que las especies de rápido crecimiento y/o con bajas densidades de la madera pueden enfrentar elevados niveles de riesgo climático. Por lo tanto, resulta beneficioso evitar el empleo de estas especies en los planes de (re)forestación. De manera simultánea, se debe acometer la sustitución paulatina de las 2.127,85 ha de plantaciones que comprenden las especies principales de alto riesgo, identificadas como leucaena, pino de mayarí y pino hembra.
A partir del año 2030, las especies agrupadas en los Grupos 2 y 3 presentan un riesgo Muy Alto de ser afectadas por la MRC en todos los periodos evaluados. En consecuencia, se recomienda limitar su uso en plantaciones a partir de esa fecha. Esta medida conducirá a una disminución progresiva de su empleo y permitirá la valoración de otras especies que, aunque no se incluyen actualmente, presenten una baja vulnerabilidad a la MRC.
Es necesario extremar las medidas de monitoreo a la formación Manglar. Estos ecosistemas constituyen la única barrera física terrestre del país ante los impactos negativos que deriva del aumento del nivel del mar. Su conservación y vigilancia son, por lo tanto, una prioridad estratégica.
Sería conveniente llevar a cabo estudios fenológicos de las especies arbóreas. Dichos estudios permitirían identificar alteraciones fenológicas que modifiquen sus épocas de cosecha. Adicionalmente, se debe adecuar el calendario silvícola de la empresa a los resultados de este estudio, lo que podría implicar un corrimiento de sus fechas. Esta adecuación permitirá realizar las actividades silvícolas bajo condiciones propicias y sin riesgo de pérdida.
Conclusiones
⌅El municipio de Guantánamo experimenta un aumento progresivo de la temperatura y un incremento moderado de las precipitaciones. No obstante, las lluvias se mantienen por debajo de la media nacional, mientras que la temperatura la supera. Esta combinación genera un escenario de peligro Muy Alto que favorece la ocurrencia de sequías extremas y estrés hídrico para la vegetación.
Las especies forestales con madera blanda o de rápido crecimiento presentan una alta vulnerabilidad al clima. Bajo las condiciones de peligro Muy Alto, estos grupos enfrentan un riesgo climático muy alto de muerte regresiva, el cual se proyecta que se mantendrá sin cambios hasta al menos el año 2075.
La concentración de las plantaciones en pocas especies de alto riesgo, como la leucaena y los pinos, agrava la vulnerabilidad del sector forestal. Más del 56% del área plantada en el municipio está ocupada por especies con alta susceptibilidad al estrés hídrico y térmico proyectado.
Las medidas de adaptación prioritarias incluyen evitar el uso de especies vulnerables en nuevas plantaciones, sustituir progresivamente las existentes de alto riesgo y establecer un sistema de alerta climática. Además, es crucial el monitoreo de los manglares, por su función de barrera costera, y adecuar el calendario silvícola a las nuevas condiciones.