Introducción
⌅Las
actividades humanas como la quema de combustible fósiles y la
deforestación de bosques y selvas, intensifican el efecto invernadero
natural al incrementar las emisiones de GEI y modificar con ello la
composición de la atmósfera de la Tierra (Instituto de Ecología y Cambio Climático, 2018Instituto de Ecología y Cambio Climático (2018). Gases y compuestos de efecto invernadero. https://www.gob.mx
). El Sector AFOLU, representa el 42% de las
emisiones netas de gases de efecto invernadero en América Latina y el
Caribe. En tanto es una fuente importante de emisiones como una vía
critica para soluciones climáticas, abordando la agricultura sostenible,
la conservación de los bosques y enfoques basados en la naturaleza que
protegen la biodiversidad y los medios de vida (Xilotl y Serrano, 2025Xilotl, M. y Serrano, P. (2025). Tierra, bosques y clima: desbloqueando la acción climática en América Latina y el Caribe. http://www.undp.org
).
La preparación, actualización periódica,
publicación y transmisión de inventarios nacionales de emisiones
antropogénicas y absorciones de Gases de Efecto Invernadero a la
Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas
sobre Cambio Climático (CMNUCC) constituye un compromiso contraído por
todas las Partes de esta Convención. Estos inventarios excluyen los
gases controlados por el Protocolo de Montreal. Su elaboración
representa una obligación fundamental derivada del marco internacional.
El balance de carbono evalúa el impacto de las actividades humanas sobre
el medio ambiente y actualmente el balance de GEI se inscribe aún más
en la lucha contra el calentamiento global (Gabin, 2024Gabin, P. (2024). Balance de carbono: ¿Qué es? ¿Para qué sirve? http://liora.io
).
Los inventarios permiten identificar los
sectores, las categorías de fuentes y las fuentes específicas que
presentan un mayor peso en las emisiones y remociones nacionales.
También facilitan el reconocimiento de los componentes con mayor
incertidumbre en las estimaciones. Además, son uno de los componentes
principales de las Comunicaciones Nacionales que las Partes de la CMNUCC
deben preparar y remitir periódicamente a la Secretaría de dicha
convención (Valdés et al., 2013Valdés,
A., Manso, R., Manrique, R., Carrillo, E., Sosa, C., López, C., León,
A., Guevara, A. V., González, C., Boudet, D., Amárales, M., Biart, R.,
López, I., Pérez, D., Pire, S. F., Cuesta, L., Mercadet, A., &
Álvarez, A. (2013). Emisiones y Remociones de Gases de Invernadero en
Cuba. Reporte Actualizado para el Período 1990-2008. CITMA/AMA/Instituto
de Meteorología.
).
Uno de los sectores clave a considerar en estos inventarios es el de Uso y Cambio del Uso de la Tierra y los Bosques. Dentro de este sector, la estimación del carbono retenido por el área forestal adquiere un rol de gran importancia. La cuantificación precisa de este almacenamiento es fundamental para el balance nacional de carbono.
El Panel Intergubernamental de Cambio
Climático (IPCC) ha establecido metodologías generales para la
realización de los inventarios de gases de efecto invernadero. Estas
metodologías comprenden formas estándar de trabajo para aplicar en los
diferentes sectores económicos, los cuales incluyen al sector forestal (IPCC, 1996IPCC.
(1996). Directrices del IPCC para los inventarios nacionales de gases
de efecto invernadero-Versión revisada en 1996. Volumen 2: Cambio del
uso de la tierra y silvicultura (J. T. Houghton, L. G. Meira Filho, B.
Lim, K. Tréanton, I. Mamaty, Y. Bonduki, D. J. Griggs, & B. A.
Callander, Eds.). IPCC WGI Technical Support Unit, Hadley Centre.
, citado por Mercadet et al., 2005Mercadet,
A., Álvarez, A., Escarré, A., & Ortiz, O. (2005). El papel de los
coeficientes de carbono de la madera en la certificación del efecto
sumidero de los bosques cubanos. Memorias del Taller Internacional para
el Desarrollo Forestal Sostenible DEFORS-2005.
).
Tras la publicación de las Guías Revisadas del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, 1996IPCC.
(1996). Directrices del IPCC para los inventarios nacionales de gases
de efecto invernadero-Versión revisada en 1996. Volumen 2: Cambio del
uso de la tierra y silvicultura (J. T. Houghton, L. G. Meira Filho, B.
Lim, K. Tréanton, I. Mamaty, Y. Bonduki, D. J. Griggs, & B. A.
Callander, Eds.). IPCC WGI Technical Support Unit, Hadley Centre.
) para los Inventarios Nacionales de Gases de Efecto Invernadero, el IPCC recomendó una segunda versión metodológica (IPCC, 2003IPCC.
(2003). Orientación del IPCC sobre las buenas prácticas y la gestión de
la incertidumbre en los inventarios nacionales de gases de efecto
invernadero. Organización Meteorológica Mundial.
).
Esta versión se destinó específicamente al sector que se definió como
Agricultura, Silvicultura y Otros Usos de la Tierra (AFOLU).
Actualmente, se utilizan las Guías del IPCC del año 2006.
El Instituto de Investigaciones Agro-Forestales (INAF) ha efectuado desde 1998 la evaluación del sector forestal para el Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) incluyendo los años pares y en 2019 realizó la actualización de estas evaluaciones con las Guías 2006 del IPCC, evaluando además los años impares desde 1998.
Con el objetivo de alcanzar niveles cualitativamente superiores en las estimaciones nacionales de emisiones y remociones de GEI, el INAF ha realizado la estimación de coeficientes nacionales, con el propósito de sustituir los valores internacionales por defecto. Estos incluyen los coeficientes de carbono en la madera de las especies presentes en bosques artificiales y naturales; el Incremento Medio Anual (IMA) de biomasa seca para cinco especies utilizadas en plantaciones, según el modelo de cálculo del IPCC y el carbono en suelos forestales. No obstante, estos coeficientes nacionales aún no son suficientes para todas las aplicaciones requeridas, lo que fundamenta la continuación de estos estudios.
El presente estudio realiza la evaluación de las emisiones y absorciones de Gases de Efecto Invernadero del Sector Forestal de Cuba. Este análisis abarca el periodo completo desde 1998 hasta 2022. La evaluación se fundamenta en las metodologías y datos más actualizados disponibles.
Materiales y Métodos
⌅Área de estudio
⌅El patrimonio forestal de Cuba es de propiedad estatal. Hasta 2022, el área forestal cubierta alcanzó 3.312.456,00 hectáreas. De esta superficie, 2.770.246,00 hectáreas corresponden a bosques naturales y 532.538,00 hectáreas a bosques artificiales.
En cuanto a su clasificación funcional, el 51,5 % de los bosques se encuentra en la categoría de protección, donde solo se admiten talas selectivas. Un 19,5 % corresponde a bosques de conservación, en los cuales no se permiten las talas de aprovechamiento. Solo el 29,1 % son bosques productores, que admiten tanto las talas de aprovechamiento como las de mejora.
La
administración del patrimonio forestal recae principalmente en tres
Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE). Estas
gestionan un 82,8 % del total: la OSDE Agroforestal (GAF) administra el
51,0 %, la OSDE Flora y Fauna (GEFF) maneja el 26,4 % y la OSDE Agrícola
(GEA) posee a su cargo el 5,4 %. El 17,3 % restante se distribuye entre
otras administraciones (Dirección Forestal, 2022Dirección Forestal. (2022). Dinámica Forestal.
).
Metodología de cálculo
⌅Para
este inventario, solo se contabilizaron las absorciones y emisiones de
CO2 de la subcategoría 4.A.1, denominada "Tierras forestales que
permanecen como tal". Esta clasificación sigue las Directrices del IPCC (2006)IPCC.
(2006). Directrices del IPCC del 2006 para los inventarios nacionales
de GEI. Volumen 4: Agricultura, Silvicultura y otros usos de la tierra
(S. Eggleston, L. Buendia, K. Miwa, T. Ngara, & K. Tanabe, Eds.).
IGES.
.
La estimación de las emisiones y remociones de carbono en tierras que permanecen en la misma categoría se basó en el método de pérdidas y ganancias de biomasa. Este método se describe en la Sección 2.3.1, Capítulo 2, Volumen 4 de las Directrices del IPCC de 2006. Su principio fundamental consiste en estimar el cambio anual en las existencias de carbono a partir del incremento anual de biomasa y de la reducción anual por pérdidas de biomasa.
El incremento anual de las existencias de carbono en la biomasa viva, tanto aérea como subterránea, se calculó mediante la aplicación de la Ecuación 2.9 del Capítulo 2, Volumen 4 de las mencionadas directrices del IPCC. Para el procesamiento de toda la información se empleó el fichero Excel proporcionado por el IPCC, que se detalla en el Anexo 1.
Fuentes de información
⌅Las fuentes de información necesarias para la elaboración de los inventarios se obtienen de varios informes técnicos institucionales:
- El Reporte de la Dinámica Forestal, emitido por la Dirección Forestal del MINAG, proporciona los datos fundamentales para el cálculo de las remociones de carbono. Esta fuente es indispensable para evaluar la capacidad de absorción de los ecosistemas forestales.
- Para el cálculo de las emisiones relacionadas con el sector, se utiliza el Reporte de la Dirección de Industria del OSDE Agroforestal (GAF). Este documento detalla las actividades industriales y sus respectivos impactos. Los datos que contiene permiten cuantificar las liberaciones de gases de efecto invernadero.
- La información sobre la superficie de frutales fuera del bosque procede del Instituto de Fruticultura Tropical (IIFT). Su reporte especifica la extensión y ubicación de estas plantaciones no forestales. Estos datos son esenciales para completar el panorama del uso de la tierra y sus stocks de carbono asociados.
Factores de emisión
⌅Los
factores de emisión propios del país, que se utilizaron para el
crecimiento anual de la biomasa aérea, correspondieron a 6,32 m³/ha para Pinus spp. y a 8,51 m³/ha para Pinus caribaea. Para la
fracción de carbono en la materia seca de todos los niveles de bosque,
tanto artificiales como naturales, se aplicaron los valores determinados
mediante investigaciones específicas desarrolladas con ese propósito (Álvarez y Mercadet, 2011Álvarez,
A & A. Mercadet. (2011). Libro: El Sector Forestal cubano y el
cambio climático. Instituto de Investigaciones Agro-Forestales,
Ministerio de la Agricultura, La Habana, Cuba. P 27. ISBN:
978-959-7215-00-4
; Mercadet et al., 2020Mercadet
A., A. Álvarez, y A. Ajete. (2020) Libro: La mitigación del cambio
climático y el Sector Forestal cubano. Instituto de Investigaciones
Agro-Forestales. La Habana, Cuba. ISBN: 978-959-287-092-5 p16-18.
). Dichos valores se encuentran informados en el Anexo 2 del presente documento.
En el caso de los grupos de mezcla de especies de bosques artificiales y de los grupos de bosques naturales, se emplearon valores promedio para la fracción de carbono. Esta decisión consideró los valores individuales de las especies que integraban cada grupo dentro de los bosques artificiales. Para los bosques naturales, el cálculo se basó en las especies informadas para cada formación vegetal específica.
Resultados
⌅Remociones
⌅Las mayores absorciones de carbono durante el periodo 1990-2022 fueron realizadas principalmente por los bosques naturales. No obstante, el papel de los bosques artificiales adquirió una importancia creciente, en especial a partir del año 2007 (Figura 1).
Dentro del panorama general de esta categoría, es necesario resaltar que a partir de 2018 se observa una tendencia hacia la estabilización de las absorciones. Esta tendencia se acentuará en los próximos años, ya que al término de 2022 solo restaba por reforestar el 0,8 % del área total destinada a bosques en el país, lo que equivale a algo más de 200.000 hectáreas. Esta situación debe tenerse en cuenta en los planes de manejo de las Empresas, para lograr que en el área cubierta se obtenga un incremento de biomasa y con ello un incremento de remociones.
La desagregación de las absorciones por parte de los bosques naturales evidencia un patrón específico. Los bosques estacionalmente húmedos desempeñaron el papel principal durante toda la serie temporal, de 1990 a 2022, y los manglares los siguieron en importancia. Sin embargo, los bosques húmedos incrementaron progresivamente su contribución a partir del año 2016 (Figura 2).
En el caso de los bosques artificiales, se identificaron distintos periodos de predominancia. Entre 1990 y 1997, las plantaciones de Pinus caribaea var. caribaea B&G generaron la mayor cantidad anual de absorciones. No obstante, desde 1998 hasta 2001, los Bosques de Maderas Duras de Rápido Crecimiento registraron las mayores absorciones de carbono, mientras que Pinus caribaea ocupó una segunda posición.
Una reciente reclasificación de las especies por tipo de bosque alteró este panorama en el año 2022. En ese año, los Bosques de Maderas Blandas alcanzaron la mayor absorción de carbono atmosférico. Los Bosques de Maderas Duras de Rápido Crecimiento los siguieron en el orden de importancia (Figura 3).
Entre las causas que han originado los cambios antes señalados se encuentra la necesidad de aumentar el área cubierta por bosques en el país. Esta necesidad indujo la reforestación masiva con Pinus caribaea, debido a que es la especie más estudiada y posee una gran plasticidad de adaptación a muy diferentes ambientes. Otro factor relevante es el progresivo aumento de la cantidad de especies utilizadas para la reforestación, que actualmente supera las 170.
Como último elemento, se observa una consecuente y sostenida disminución del área por reforestar, en la cual las condiciones poco favorables de los sitios resultan cada vez más frecuentes. Esta situación favorece el creciente empleo de especies pioneras, muchas de las cuales tienen madera de baja densidad básica.
Emisiones
⌅Históricamente, las emisiones han estado originadas por la producción de madera rolliza. A partir de 2006 y hasta 2022, estas emisiones pasaron a ser causadas principalmente por la producción de madera aserrada. La producción de cujes para la industria tabacalera constituye la tercera fuente en importancia histórica (Figura 4).
Se refiere
en un análisis realizado de las emisiones de CO2 para un grupo de países
de América Latina y El Caribe con datos del periodo 1960-2019 y con
frecuencia anual, que las tendencias temporales, solo para algunos
países del Caribe, a saber, Antigua y Barbudas, Aruba, Bahamas, Cuba y
Jamaica, la tendencia es insignificante; otros países grandes como
Brasil, Méjico y Argentina muestran los coeficientes de tendencia
temporal más altos (Asturias y Gil, 2023Asturias, L. R. y Gil, L. A. (2023). Análisis de emisiones de CO2 en América Latina: una perspectiva de series temporales basada en la
integración fraccionaria. National Library of Medicine (National Center
for Biotechnology information). 30/9/2023; 30(50): 109585-109605. doi: http://doi.org/10.1007/s11356-023-29987-4
).
En el reporte de emisiones del Caribe del
año 2023 en Mt de CO2, República Dominicana tiene el mayor valor con
31,351 seguida por Cuba con 22,067 y el menor valor corresponde a
Antigua y Barbudas con 0,323. (Datos macro, 2023Datos macro (2023). Emisiones CO2 2023. http://datosmacro.expansion.com
).
En el 5to. Informe de Evaluación del IPCC
se reporta que desde hace tiempo se ha reconocido que las emisiones de
gases de efecto invernadero de las pequeñas islas son ínfimas con
relación a las emisiones globales. (IPCC, 2022IPCC (2022). Quinto Informe de evaluación del IPCC. Informe de síntesis. http://www.ipcc.ch/report/ar5/syr/. Publicado en Clima-ADAPTAR (nov. 2022).
).
Balance neto de emisiones
⌅En la figura 5 se resume el comportamiento de las emisiones y remociones de GEI para el periodo 1990-2022. En 2022, el Balance Neto de Emisiones de la categoría incrementó su condición de sumidero en un 120.78 % desde 1990 y en un 3.94 % con respecto a 2016. Sin embargo, se registró una disminución de las remociones en 2022, como consecuencia de los daños causados por el huracán Ian. Este fenómeno afectó el occidente del país, especialmente la provincia de Pinar del Río, en septiembre de ese año, con vientos sostenidos de hasta 250 km/h.
El continuo aumento de la capacidad de sumidero de la categoría ha estado originado por un bajo nivel de extracciones de biomasa. Esta actividad productiva ha presentado, además, una tendencia a la disminución desde principios del siglo XXI. Este factor se ha acompañado de un creciente aumento del área cubierta por los bosques. Ambos elementos se reflejan en las emisiones y absorciones de carbono registradas anualmente (Figuras 4, 6 y 7; Anexo 5).
Para
reducir la incertidumbre, se concluyó la determinación de la
composición y abundancia de especies en nueve de las 16 formaciones
naturales (Hechavarría et al., 2023Hechavarría,
L., Pérez Camacho, J., Cañizares Morera, M., & González Gutiérrez,
P. A. (2023). Gestión de datos para actualizar la composición y
abundancia de árboles en bosques cubanos. Serie Científica de la
Universidad de Ciencias Informáticas, 16(1), 112-130. https://publicaciones.uci.cu/index.php/serie/article/view/1288
). Actualmente, se avanza en la valoración de las
siete formaciones restantes. También se continúa con la obtención de
factores de emisión específicos, los cuales incluyen el incremento anual
de biomasa seca por especie, las fracciones de carbono en la madera por
especie y por formación natural, la densidad básica de la madera por
especie y por formación natural, y el tipo de suelo por formación con su
respectivo contenido de carbono.
Conclusiones
⌅La Categoría de Tierras forestales demostró una significativa capacidad de remoción de CO2 en el periodo 1990-2022, que la convierte en la más relevante en el país, contribuyendo a compensar las emisiones del Sector Agricultura.
La capacidad de sumidero neto del sector ha aumentado significativamente desde 1990, inducida por el incremento del área forestal cubierta y una disminución en la extracción de biomasa.
Los bosques naturales, especialmente los estacionalmente húmedos y los manglares, constituyen el principal sumidero de carbono del sector forestal.
Los resultados contribuyen a que en los planes de manejo de las Empresas se proyecten medidas que favorezcan el aumento de la biomasa forestal.
La continuidad de los estudios para definir coeficientes nacionales de carbono en madera y suelo, así como del IMA, contribuirán a disminuir las incertidumbres en los balances netos de emisiones de GEI.