Introducción
⌅Poco después de 1990, la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático obtuvo la ratificación suficiente para entrar en vigor. Este hecho estableció la obligación de los Países del Anexo 1 de presentar periódicamente un Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Como consecuencia, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) propuso una metodología para calcular las emisiones y remociones de carbono de la atmósfera, así como para determinar su balance neto en los diferentes sectores.
A partir del segundo lustro de los años 90 del siglo pasado, la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto impulsó el tema del financiamiento para las acciones de mitigación. Esto se materializó con la implementación del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), el cual abrió el camino para la creación posterior de los mercados de compra-venta de carbono.
Dicho
impulso originó el desarrollo de diversos sistemas automatizados para
realizar los cálculos de carbono en los bosques, como CO2FIX, CO2Land,
CARBINE, GORCAM, CAMFOR, MAIA y TARAM, entre otros (Álvarez & Mercadet, 2011Álvarez,
A. F., A. Mercadet y col. (2011). El Sector Forestal Cubano y el Cambio
Climático, Inst. Investig. Agro-Forestales, Ministerio de la
Agricultura.
). Ya en el siglo XXI, la FAO desarrolló
el sistema Ex Act para la evaluación de proyectos de mitigación
vinculados a la agricultura, la ganadería, la pesca, los bosques y el
cambio de uso de la tierra (Bockel et al., 2013Bockel, L., Grewer, U., Fernandez, C., & Bernoux, M. (2013). EX-ACT user manual: Estimating and targeting greenhouse gas mitigation in agriculture. Rome: FAO.
).
En
Cuba, desde finales del siglo XX, se iniciaron diferentes acciones para
crear mecanismos que permitieran establecer el pago por los servicios
ambientales de los bosques, incluida la remoción de carbono atmosférico.
Para este objetivo, se utilizaron y evaluaron varios de los sistemas de
cálculo de carbono ya desarrollados internacionalmente (Álvarez & Mercadet, 2011Álvarez, A. F., & Mercadet, A. (2011). El Sector Forestal cubano y el Cambio Climático. Instituto de Investigaciones Agro-Forestales, Ministerio de la Agricultura.
).
No obstante, y a pesar de los resultados alcanzados, las peculiaridades de la actividad forestal cubana generaban incertidumbres e insatisfacciones con los resultados. Estas particularidades incluían la gran cantidad de especies utilizadas en la reforestación que supera las 170, y la diversidad de formaciones boscosas naturales manejadas que asciende a 16.
Esa situación solo podía resolverse con el
desarrollo de una calculadora de carbono propia, un objetivo que se
planteó desde el inicio del siglo XXI con el nombre de SUMFOR y cuyo
avance desde la versión 1 a la 4 fue descrita por Mercadet, Álvarez y Ajete (2020)Mercadet,
A.; A. F. Álvarez y A. Ajete. (2020). La Mitigación del Cambio
Climático y el Sector Forestal Cubano. Inst. Investig. Agro-Forestales.
.
Sin embargo, entre 2018 y 2024 el Instituto de Investigaciones Agro-forestales (INAF) participó en el proyecto internacional “Incorporación de consideraciones ambientales diversas y sus consecuencias económicas en la gestión de paisajes, bosques y sectores productivos de Cuba” (ECOVALOR), lidereando su componente forestal, que tenía como objetivo mitigar 2,9 Gt CO2 en 20 años mediante acciones de reforestación y disminución de la degradación forestal, empleando el sistema Ex Act v-7.02 desarrollado por FAO para evaluar los resultados, así como proponer un mecanismo nacional para pagar la remoción de carbono por los bosques.
La ausencia en el país de un
procedimiento para evaluar la degradación forestal obligó a prepararlo
al igual que el sistema para procesar los datos (Mercadet, A.; A. F. Álvarez y A. Ajete, 2020Mercadet,
A.; A. F. Álvarez y A. Ajete. (2020). La Mitigación del Cambio
Climático y el Sector Forestal Cubano. Inst. Investig. Agro-Forestales.
).,
de manera tal que los resultados se correspondieran con los datos
demandados por Ex Act para evaluar la mitigación producida por la
disminución de la degradación y además, fue necesario modificar SUMFOR
para que fuese capaz de calcular y certificar la remoción de carbono
producida entre evaluaciones, calcular la cantidad a pagar por ello y
emitigar una etiqueta ambiental de uso público en los productos del
tenente.
Este artículo presenta las características y el estado de avance de SUMFOR, la calculadora de carbono desarrollada para el sector forestal cubano
Materiales y Métodos
⌅SUMFOR-7 está ajustado a las características particulares de la actividad forestal cubana, en cualquier parte del país, para cualquier tipo de bosque y para cualquier tenente del patrimonio, por lo que su empleo fuera de ese contexto requeriría ajustes de su algoritmo.
El sistema emplea como método de cálculo del CO₂ removido de la atmósfera la diferencia de existencias, según Fourqurean et al. (2014)Fourqurean, J., Kauffman, J. B., Lovelock, C., Megonigal, J. P., Rahman, A., Saintilan, N., & Simard, N. (2014). Carbono Azul: Métodos para evaluar las existencias y los factores de emisión de carbono en manglares, marismas y pastos marinos (J. Howard, S. Hoyt, K. Isensee, E. Pidgeon, & M. Telszewski, Eds.). Conservación Internacional, COI UNESCO y UICN.
.
Su principio rector consiste en solicitar a los tenentes del patrimonio
forestal únicamente datos que habitualmente deban conocer. La
herramienta se desarrolló sobre la hoja de cálculo Excel del sistema
Microsoft.
Los datos de entrada se estructuran en tres partes principales. La primera parte corresponde a la composición del patrimonio administrado (Tabla 1) y a la caracterización de su gestión técnica (Tabla 2).
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Año base de la información: | |
| Superficie de bosques naturales (ha): | |
| Superficie de bosques artificiales establecidos (ha): | |
| - De ellos, Productores (ha): | |
| Superficie de bosques artificiales en desarrollo (ha): | |
| Superficie por reforestar (ha): | |
| - Sin Marabú (< 50 %) (%): | |
| - Con Marabú (≥ 50 %) (%): | |
| Superficie de ciénagas (ha): | |
| Superficie de pastizales (ha): | |
| Superficie de tierras agrícolas (ha): | |
| Superficie de semidesiertos (ha): | |
| Superficie de otras áreas inforestales (ha): |
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Plan anual promedio de fomento (ha): | |
| Supervivencia promedio de los bosques artificiales (%): | |
| Logro promedio de la reforestación (%): | |
| Superficie promedio anual de áreas quemadas (ha): | |
| - Áreas quemadas en zonas inforestales (%) | |
| - Áreas quemadas en zonas por reforestar (%) | |
| - Áreas quemadas en bosques artificiales en desarrollo (%) | |
| - Áreas quemadas en bosques artificiales establecidos (%) | |
| - Áreas quemadas en bosques naturales (%) | |
| Volumen promedio anual extraído por tratam./raleos (m³): | |
| - Tratam./raleos en bosques artificiales (%) | |
| - Tratam./raleos en bosques naturales (%) | |
| Superficie promedio anual de talas rasas (ha): | |
| - Talas rasas en bosques artificiales establecidos (%) | |
| - Talas rasas en bosques naturales (%) | |
| Volumen promedio anual extraído por otras talas (m³): | |
| - En bosques artificiales establecidos (%) | |
| - En bosques naturales (%) | |
| Incremento corriente anual de los bosques naturales (m³/ha/año): | |
| Incremento medio anual de los bosques artificiales (m³/ha/año): |
La segunda parte incluye la superficie y el volumen de los bosques artificiales por especie y de las formaciones naturales por categoría, según se presenta en la tabla 3.
| Nombre común | Bosques artificiales | ||
|---|---|---|---|
| Establecidos | En desarrollo | ||
| Área (ha) | Volumen (m³) | Área (ha) | |
| Acacia | |||
| Acana | |||
| Álamo | |||
| Bosques naturales | |||
| Formación | Categoría | Área (ha) | Volumen (m³) |
| Charrascal | Productor | ||
| Protector Aguas y Suelos | |||
| Protector del Litoral | |||
| Protector Flora y Fauna | |||
| Manejo Especial | |||
| Recreativo | |||
| Educativos y Científicos | |||
El procesamiento de los datos es progresivo con los siguientes resultados:
- La primera etapa determina la superficie, el volumen de madera por hectárea y el carbono existente por especie, formación y categoría de bosque.
- La segunda etapa añade una proyección de los cambios esperables para un horizonte de 10 años en la superficie ocupada por bosques, en el volumen de madera y en las existencias de carbono, asumiendo que la gestión técnica del año base se mantiene constante.
La
primera parte del procesamiento de los datos incluye la transformación
del volumen en biomasa, para lo cual se emplea la densidad básica (Álvarez, 2025Álvarez,
A. F. (2025). Base de datos de las densidades de la madera por especie.
Instituto de Investigaciones Agro-Forestales, Ministerio de la
Agricultura.
). Posteriormente, se calcula la biomasa aérea mediante la aplicación de un factor de expansión de biomasa (FEB) (Segura, 2001Segura,
M. (2001). «Estimaciones de Carbono en ecosistemas forestales: Los
aportes de los modelos de biomasa», CATIE. Curso Cambio Climático: El
mecanismo de desarrollo limpio y el Sector Forestal.
) y se determina la biomasa subterránea a partir de la relación entre la biomasa aérea y la biomasa total (Loguercio, 2002Loguercio,
G.A. 2002. Fijación de carbono: Un beneficio adicional para proyectos
forestales en Patagonia. Patagonia Forestal 8 Nº 2.
).
El
procedimiento continúa con la determinación del carbono contenido en
cada componente de la biomasa, para lo cual se utilizan coeficientes de
carbono en la madera del país (Álvarez, Mercadet y col., 2011Álvarez,
A. F., A. Mercadet y col. (2011). El Sector Forestal Cubano y el Cambio
Climático, Inst. Investig. Agro-Forestales, Ministerio de la
Agricultura.
). Finalmente, se calcula el carbono
almacenado en la necromasa y en el suelo. Este último cálculo se realiza
con los coeficientes por defecto propuestos por el IPCC (IPCC, 2006IPCC
2006. Guidelines for National Greenhouse Gas Inventories, Prepared by
the National Greenhouse Gas Inventories Programme, Eggleston H.S.,
Buendia L., Miwa K., Ngara T. y Tanabe K. (eds). Publicado por: IGES,
Japón.
y 2019)IPCC
2019. Refinement to the 2006 IPCC Guidelines for National Greenhouse
Gas Inventories, Calvo Buendia, E., Tanabe, K., Kranjc, A., Baasansuren,
J., Fukuda, M., Ngarize, S., Osako, A., Pyrozhenko, Y., Shermanau, P.
and Federici, S. (eds). Published: IPCC, Switzerland. https://beta.ghg.inergy.vn/upload/others/2025/03/27/19R_V5_IPCC%202019_Waste_B%E1%BA%A3n%20%C4%91%E1%BA%A7y%20%C4%91%E1%BB%A7-94ef79b7-a22f-4339-8c0c-36763a149144.pdf
.
La segunda etapa del procesamiento es el cálculo de la línea base de carbono, la que proyecta un horizonte de 10 años, manteniendo constantes los datos de las tablas 1 y 2 y utilizando los resultados obtenidos para el año base. La línea base presenta un desglose por bosques naturales y artificiales.
Resultados y Discusión
⌅En 2018, a una docena de empresas agroforestales se les calcularon las existencias de carbono correspondientes a fines de 2016 y de 2018. Este cálculo permitió definir su balance neto de emisiones, el cual evidenció que los resultados no siempre cumplen con las expectativas de considerar al bosque como un sumidero de carbono per se. Los detalles de estos resultados se presentan en la tabla 4.
).
| Empresa | Año | Retención (tC/ha) | Diferencia de Existencias (t CO2) | ||
|---|---|---|---|---|---|
| General* | Bosques Artificiales** | Bosques Naturales** | |||
| Las Tunas | 2016 | 184,43 | 165,21 | 181,56 | 5365928,7 |
| 2018 | 181,01 | 164,63 | 173,87 | ||
| Costa Sur | 2016 | 240,38 | 259,04 | 206,75 | 3756115,4 |
| 2018 | 218,29 | 282,22 | 209,83 | ||
| Sancti Spiritus | 2016 | 197,29 | 189,06 | 177,81 | 2487587,1 |
| 2018 | 199,47 | 186,65 | 198,64 | ||
| Mayabeque | 2016 | 288,99 | 253,39 | 226,06 | 1322965,3 |
| 2018 | 284,10 | 254,82 | 219,76 | ||
| Macurije | 2016 | 314,20 | 364,57 | 343,85 | 981646,8 |
| 2018 | 311,34 | 359,08 | 344,16 | ||
| Imías | 2016 | 201,48 | 275,69 | 198,51 | 131025,7 |
| 2018 | 202,48 | 257,77 | 198,76 | ||
| Ciego de Ávila | 2016 | 161,76 | 178,41 | 209,26 | -521734,0 |
| 2018 | 162,57 | 187,50 | 213,80 | ||
| Pinar del Río | 2016 | 280,66 | 407,50 | 346,32 | -645675,1 |
| 2018 | 285,15 | 411,62 | 350,09 | ||
| Granma | 2016 | 239,24 | 333,42 | 224,90 | -875850,5 |
| 2018 | 241,29 | 322,16 | 224,77 | ||
| Matanzas | 2016 | 191,32 | 266,97 | 209,78 | -959 251,0 |
| 2018 | 196,92 | 284,70 | 218,45 | ||
| Mayarí | 2016 | 220,57 | 284,93 | 258,60 | -4371402,4 |
| 2018 | 233,89 | 299,80 | 253,83 | ||
*Incluye todas las áreas y depósitos de carbono del patrimonio. **Incluye todos los depósitos del bosque.
La correcta interpretación de los resultados de la diferencia de existencias que muestra la tabla 4 es muy importante para la toma de decisiones. Los valores positivos evidencian la cantidad de carbono atmosférico que se removió entre ambos años. Por el contrario, los valores negativos demuestran la cantidad de carbono que se emitió en el mismo periodo.
Para establecer las causas que originan los resultados desfavorables, es preciso realizar un análisis cuidadoso y detallado de varios factores. Este análisis debe considerar las decisiones adoptadas con el patrimonio, la gestión técnica realizada por el tenente y el comportamiento del clima durante el periodo valorado. Dicho análisis es esencial con vistas a una futura solución.
Puede ocurrir que una parte del patrimonio se haya transferido a otro tenente. También es posible que la gestión del tenente no obre a favor del aumento de la remoción de carbono atmosférico. Otra posibilidad es la ocurrencia de un evento climático extremo, como un ciclón tropical, que afecte severamente el bosque. En tal caso, es necesario identificar los aspectos que inciden directamente en los resultados.
Hasta 2022, una veintena de empresas del Grupo Empresarial Agroforestal y más de una decena de áreas protegidas habían sido evaluadas con la primera y segunda partes del sistema. Estas evaluaciones arrojaron resultados como los presentados en las tablas 5 y 6 para el año evaluado. Además, la figura 1 muestra una proyección a 10 años de la existencia de carbono.
| ADMINISTRADOR | Superficie (ha) | ||
|---|---|---|---|
| TOTAL | Bosques Artificiales | Bosques Naturales | |
| EAF Matanzas | 52574,8 | 8930,0 | 24359,2 |
| Rendimiento Madera (RM: m³/ha) | |||
| Área Cbta. | Bosques Artificiales | Bosques Naturales | |
| 90,27 | 134,66 | 74,00 | |
| Existencia de Carbono (EC: tC/ha) | |||
| TOTAL* | Bosques Artificiales | Bosques Naturales | |
| 255,53 | 309,49 | 219,45 | |
*Incluye
todos los depósitos de carbono (biomasa aérea y soterrada, necromasa y
suelo) y todos los componentes (bosques naturales, artificiales,
artificiales en desarrollo, área por cubrir y área inforestal).
| Resultados por especie | |||
|---|---|---|---|
| ESPECIE | Superficie | RM | EC |
| (ha) | (m³/ha) | (tC/ha) | |
| Acacia | 109,9 | 60,39 | 182,97 |
| Algarrobo del país | 16,1 | 23,80 | 148,36 |
| Algarrobo indio | 5,6 | 71,51 | 189,52 |
| Caoba africana | 9,9 | 64,70 | 178,58 |
| Caoba antillana | 12,8 | 54,33 | 190,49 |
| Caoba hondureña | 1,5 | 164,33 | 248,74 |
| Resultados por formación | |||
| FORMACIÓN | Superficie | RM | RC |
| (ha) | (m³/ha) | (tC/ha) | |
| Manglar | 17720,9 | 59,00 | 585,30 |
| Manigua cost. | 1.838,8 | 67,01 | 196,67 |
| Scf. calizo | 5.396,2 | 60,05 | 185,76 |
| Scf. mal dren. | 3.100,2 | 61,39 | 191,37 |
| Resultados por categoría de bosque | |||
| CATEGORÍA | Superficie | RM | RC |
| (ha) | (m³/ha) | (tC/ha) | |
| Productor | 4666,4 | 60,20 | 186,31 |
| Prot. Ag./Suelos | 1148,8 | 60,09 | 186,43 |
| Prot. Litoral | 21027,4 | 59,99 | 503,49 |
| Manejo Espec. | 1213,5 | 59,12 | 542,84 |
No
ha sido posible comparar las características y resultados de SUMFOR con
los de otros sistemas de objetivos similares. Estos sistemas
alternativos utilizan el método de ganancias y pérdidas para calcular el
CO2 atmosférico removido (Fourqurean et al., 2014Fourqurean, J., Kauffman, J. B., Lovelock, C., Megonigal, J. P., Rahman, A., Saintilan, N., & Simard, N. (2014). Carbono Azul: Métodos para evaluar las existencias y los factores de emisión de carbono en manglares, marismas y pastos marinos (J. Howard, S. Hoyt, K. Isensee, E. Pidgeon, & M. Telszewski, Eds.). Conservación Internacional, COI UNESCO y UICN.
).
Dicho método parte del incremento anual de la superficie boscosa y de
las extracciones anuales de biomasa por el aprovechamiento forestal. Por
otra parte, los resultados de las alternativas de mitigación tampoco
han podido compararse con el sistema Ex Act (Bockel et al., 2013Bockel, L., Grewer, U., Fernandez, C., & Bernoux, M. (2013). EX-ACT user manual: Estimating and targeting greenhouse gas mitigation in agriculture. Rome: FAO.
).
La razón es que Ex Act solo valora una alternativa para la actividad
forestal, la que se basa en la disminución de la degradación, mientras
que SUMFOR lo hace en base a la modificación de la gestión del
patrimonio.
En coordinación con el proyecto Ecovalor, se decidió realizar una prueba piloto. Esta prueba evaluó la remoción de carbono alcanzada en 32 de sus áreas de trabajo, que abarcaban más de 12,0 kha, entre 2020 y 2023. El objetivo era pagar dicha remoción mediante un incentivo financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Forestal. Para ello, se utilizó SUMFOR como sistema certificador, el cual valoró los resultados de ambos años.
Para la prueba piloto de pago por carbono atmosférico removido, la Dirección Forestal, Flora y Fauna Silvestres del Ministerio de la Agricultura estableció una tarifa diferenciada que asigna distintos precios al carbono removido según tres categorías de bosque. Las categorías son: Bosque Productor natural ($ 7.00/t CO2); Bosque Protectores o de Conservación naturales ($ 5.00/t CO2); y Bosques Artificiales con cualquier objetivo ($3.00/t CO2).
En respuesta a este marco, SUMFOR emitió un certificado que se entregó al tenente, documento con el que solicitó al Servicio Estatal Forestal el pago por la remoción de carbono alcanzada. La figura 2 ilustra este proceso de solicitud y pago.
El sistema orientará su perfeccionamiento futuro hacia la reducción de la incertidumbre en sus resultados. Esta mejora se basará en la inclusión del papel de la corteza como depósito de carbono dentro de los cálculos. Además, se mejorarán los valores de densidad básica que se aplican a los bosques naturales. El proceso también incluirá el reajuste de los análisis de factibilidad económico-financiera mediante la utilización de las tarifas de pago por CO₂ removido que se han propuesto.
En el
caso de la corteza, estudios recientes demuestran que este componente
representa más del 30 % del volumen total del árbol en una cantidad
importante de especies arbóreas forestales cubanas. Incluso, en varias
especies, la corteza contiene una mayor proporción de carbono que la
madera (Álvarez et al., 2023Álvarez, A., Peña, Y., & Hernández, J. (2023). Relación madera-corteza para el perfeccionamiento del cálculo de carbono forestal (p. 10). Instituto de Investigaciones Agro-Forestales.
). Por estas razones, la consideración de la corteza en los cálculos de carbono adquiere una importancia significativa.
Con
respecto a la densidad básica, en las formaciones naturales compuestas
por diversidad de especies se ha utilizado un valor promedio de las
especies informadas en cada una. Este método implica asumir que todas
las especies dentro de una formación presentan la misma abundancia, una
suposición que no se ajusta a la realidad. (Pérez, 2023Pérez, J. de los A. (2023). Proyecto
Actualización de la composición arbórea y su abundancia en bosques
naturales cubanos en función de la reducción de incertidumbre en
balances netos de GEI (p. 83). Instituto de Ecología y Sistemática, Agencia de Medio Ambiente.
)
concluyeron la actualización de la composición y abundancia de especies
para nueve de las dieciséis formaciones naturales existentes, las
cuales abarcan más del 90 % de la superficie de bosques naturales. Este
trabajo permitirá sustituir las densidades básicas promedio por valores
ponderados según la abundancia de cada especie en cada formación, lo que
disminuirá la incertidumbre en los cálculos de carbono.
La incorporación de estos nuevos datos obliga a modificar la composición de las alternativas de mitigación que se ofrecen al tenente. Asimismo, es necesario actualizar el análisis de factibilidad económico-financiero que acompaña a cada alternativa. La implementación de estas modificaciones se está desarrollando de forma progresiva durante el período comprendido entre 2024 y 2026.
Conclusiones
⌅Después de 20 años de desarrollo y diversos procesos de validación, el sector forestal cubano dispone de una calculadora de carbono propia, ajustada a las peculiaridades nacionales de la actividad para la que, como es habitual en estos casos, se desarrolla un proceso continuo de perfeccionamiento de sus factores de emisión destinado a disminuir cada vez más las incertidumbres de sus resultados.