Homologación de madera blanda y semiduras de latifolias para su uso como encofrados

Contenido principal del artículo

Juan Manuel García-Delgado
Guillermo Rey García
Pedro Pablo Henry-Torriente
Alberto Ibáñez-Drake

Resumen

El uso de madera para encofrado se mantiene en Cuba como una de las primeras opciones para solucionar la problemática de la fundición de hormigón in situ en las construcciones con diferentes objetivos. Tradicionalmente se ha utilizado con este fin las coníferas autóctonas e importadas, atendiendo a sus buenas características físico-mecánicas y tecnológicas, y debido a su mayor abundancia, siendo las especies predominantes en los bosques templados del hemisferio norte, y encontrándose en grandes extensiones de plantaciones y bosques naturales del hemisferio sur. En los últimos años en Cuba se han manifestado incrementos notables de la actividad constructiva avalados por el interés nacional de edificar 100 000 viviendas anuales, lo cual exige altos volúmenes de madera aserrada con diferentes usos. El objetivo del presente trabajo es generalizar dentro del diapasón de especies maderables factibles de ser utilizadas en la construcción, algunas latifolias blandas y semiduras presentes en los bosques cubanos, lo cual permitiría aumentar las disponibilidades de este importante material constructivo. Las especies seleccionadas son Sterculia apetala (Jacq.) Karst. (anacahuita), Bursera simaruba (L.) Sargent (almácigo), Cecropia peltata L. (yagruma), Spondias monbin L. (jobo), Samanea saman (Jacq.) Merril. (algarrobo del país) y Erythrina peoppigiana (Walp), A. F. Cook (búcare). Se determinó la densidad normal al 12% de humedad de la madera. Igualmente la flexión estática se calcula utilizando la norma ISO 3133 con probetas de 2 x 2 cm de sección transversal y 30 cm de largo. Los resultados permiten agrupar a las especies estudiadas en pino macho, grupo 1 (almácigo, algarrobo del país y jobo) y grupo 2 (anacahuita, yagruma y búcare). Se define que por presentar las especies blandas menores valores de resistencia a flexión, se propone reducir el espacio entre todos los elementos componentes del encofrado, incluido los puntales, en un 66% para las especies consideradas en el grupo 2, y en un 50% para las del grupo 1.

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Cómo citar
García-Delgado, J. M., Rey García, G., Henry-Torriente, P. P., & Ibáñez-Drake, A. (2008). Homologación de madera blanda y semiduras de latifolias para su uso como encofrados. Revista Forestal Baracoa, 27(1), 93-103. https://forestbaracoa.edicionescervantes.com/index.php/fb/article/view/609
Sección
Artículos Originales

Cómo citar

García-Delgado, J. M., Rey García, G., Henry-Torriente, P. P., & Ibáñez-Drake, A. (2008). Homologación de madera blanda y semiduras de latifolias para su uso como encofrados. Revista Forestal Baracoa, 27(1), 93-103. https://forestbaracoa.edicionescervantes.com/index.php/fb/article/view/609

Referencias

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